El comité de huelga estatal de los médicos, formado por la confederación española de sindicatos médicos junto con cuatro organizaciones de carácter nacional, ha amenazado al ejecutivo español con una huelga indefinida a partir de septiembre si antes no aceptan la negociación de un estatuto propio “de acuerdo con su formación y responsabilidad”. Más presión hacia un ejecutivo que agota su margen de maniobra a pesar de la escalada de informaciones que acorralan al expresidente y referente del PSOE José Luis Rodríguez Zapatero, imputado por posible corrupción. Informaciones que se suman al caso Koldo u otras investigaciones judiciales que apuntan a una trama opaca del partido para influir en decisiones judiciales.
Metges de Catalunya (MC), que hasta ahora ha participado en las paradas con un formato propio, apoya las reivindicaciones del sindicato estatal a pesar de que aún no ha decidido qué tipo de huelga planteará de cara a septiembre. En Cataluña, los médicos también piden un convenio médico propio, pero dirigen las protestas al Departamento de Salud, que tiene las competencias delegadas.

A nivel estatal, los médicos han hecho este año cinco semanas de huelga discontinua, casi siempre a mediados de mes. Discrepan de la modificación del estatuto marco elaborado por el Ministerio de Sanidad –que regula todos los ámbitos sanitarios– porque no integra sus demandas. “Ante la ausencia total de propuestas de los responsables ministeriales, el nulo avance en el conflicto mantenido hasta ahora y el afán de Sanidad de persistir en la tramitación del texto, las organizaciones sindicales han decidido escalar las movilizaciones, y convocarán una huelga indefinida después de los meses de verano”, afirma el comunicado. «Si no se produce ningún cambio antes, en septiembre se anunciará el formato de la huelga indefinida y el resto de medidas adoptadas para mantener las reivindicaciones del colectivo», continúa el texto.
Los médicos sitúan el estatuto propio como la mejor vía para cerrar una jornada laboral de 35 horas que reconozca los excesos de jornada como computables de cara a la jubilación. También exigen una «clasificación profesional justa», de acuerdo con el “nivel formativo y la responsabilidad clínica” y un modelo de jubilación flexible “que reconozca la penosidad del ejercicio físico”.

Los médicos catalanes dirigen las quejas a Salud
En Cataluña, las demandas son más o menos las mismas, pero dirigidas al departamento. El acuerdo que los facultativos gallegos han alcanzado con su gobierno demuestra, aseguran desde el sindicato, que la Generalitat tiene las competencias necesarias para negociar por su cuenta un estatuto propio para los médicos catalanes.
En este sentido, la reivindicación tampoco menciona mayoritariamente los salarios. Salud se ha abierto a negociar las guardias de 24 horas, pero ha descartado por ahora el convenio propio, alegando que hay una sentencia del Tribunal Supremo que anula el único convenio negociado hasta ahora. “La misma sentencia –ha respondido el sindicato– explica de qué manera se debería haber hecho este convenio para que fuera válido”.
Mientras tanto, Metges de Catalunya ha iniciado a la vez la campaña ‘Ni un minut més’ en la que se insta a los profesionales médicos a dejar de hacer la actividad asistencial extraordinaria para poner “en jaque” a la administración.

