El sistema sanitario catalán lleva años enfrentándose al gran reto de garantizar el relevo profesional, especialmente el de los médicos. Este problema repercute directamente en los centros sanitarios públicos del país, pero también en la red privada, ya que muchos de los facultativos colegiados trabajan en ambos sectores. Según los datos del año 2024 publicados por el Instituto de Estadística de Cataluña, en el conjunto del país hay un total de 51,578 médicos colegiados, de los cuales 40,000 están en activo. De estos, tres de cada diez facultativos colegiados realizan alguna actividad en el sector privado. En cifras generales, de acuerdo con las estimaciones elaboradas por el Consejo de Colegios de Médicos de Cataluña (CCMC) en el Estudio de los profesionales del sector de la medicina privada 2025, a partir de los datos del Departamento de Salud, 15,350 facultativos del país trabajan en la red privada. Es decir, un 32% de los médicos colegiados, de entre 18 y 75 años, está vinculado de alguna manera al sector privado de la medicina.

El sector de la medicina, tanto el público como el privado, está cada vez más envejecido. En el conjunto de los médicos catalanes, según los datos de 2024 publicados por el Instituto Nacional de Estadística, un 25% de los facultativos colegiados tiene entre 65 y 75 años. En el caso de los colegiados que trabajan en el sector privado, este porcentaje es aún más elevado. En detalle, de acuerdo con los datos del estudio del CCMC, un 46% de los profesionales de la medicina que realizan alguna tarea en este sector tienen entre 60 y 75 años. Teniendo en cuenta que los médicos pueden continuar ejerciendo de forma privada una vez jubilados del sistema público -conocida como jubilación activa, en vigor desde 2013-, la radiografía del sector muestra que el colectivo de médicos está muy envejecido, en el que el 13,69% de los colegiados catalanes tienen más de 60 años.

La diferencia también se muestra a la inversa. Solo un 35% de los colegiados que trabajan, tanto en la pública como en la privada, son menores de 35 años. La mayor parte de estos profesionales trabajan solo en la pública, ya que los datos del estudio del CCMC indican que solo un 1% de estos facultativos colegiados realizan alguna actividad en el sector privado. El grueso general del colectivo médico, pues, tiene más de 35 años, motivo por el cual, para garantizar el relevo generacional, es esencial formar nuevos profesionales. El curso pasado, en todas las universidades de Cataluña había 6,104 estudiantes cursando este grado. Teniendo en cuenta que casi el 14% de los colegiados tiene más de 60 años, lo que se traduce en 7,061 médicos, en Cataluña hay más facultativos que se acercan a la jubilación que médicos en formación en las aulas. Una diferencia que evidencia las complicaciones del relevo generacional en los hospitales. La Generalitat ya trabaja para crear más facultades de medicina y, de esta manera, revertir la diferencia, aunque el sector no cree en esta vía porque la considera demasiado lenta.

La presidenta de la Junta de Gobierno del CoMB, Elvira Bisbe, con el presidente de la sección colegial de Médicos de Seguro Libre, Pere Torner, y el secretario de la sección, Joan Carles Raiteri, en una rueda de prensa / Laura Fíguls (ACN)

Una oportunidad de crecimiento para la privada

De acuerdo con los datos del estudio del Consejo de Colegios de Médicos de Cataluña, elaborado a partir de las respuestas de una muestra de 1,271 facultativos que realizan actividad privada -la mayor parte de los cuales trabajan en Barcelona-, el 42% de los profesionales compatibilizan este ejercicio con el de la sanidad pública. Por el contrario, el 58% restante se dedica exclusivamente al ámbito privado. El presidente de la Conferencia Nacional de Decanos de Facultades de Medicina Españolas, Antonio Compañ, sin embargo, alertaba recientemente en una entrevista a la Agencia Catalana de Noticias (ACN) que están muy preocupados porque los nuevos estudiantes de medicina opten por trabajar en el ámbito privado una vez finalizado el tiempo de residencia. Según relata, hace unos años, cuando un residente terminaba la formación, hacía su trayectoria en la pública y, después, pasaba a la privada. Ahora, sin embargo, parece que la tendencia ha cambiado. Las conclusiones del estudio del CCMC muestran que los médicos que realizan algún tipo de actividad privada valoran muy positivamente la flexibilidad, la autonomía profesional y las facilidades para conciliar el trabajo con su vida personal, hecho que atrae cada vez más a los nuevos facultativos colegiados a compaginar -o dedicar exclusivamente- su trabajo público con el privado.

Estas ventajas que ven los nuevos médicos en el sector privado son, según la presidenta del Colegio de Médicos de Barcelona (CoMB), Elvira Bisbe, una «herramienta de atracción de talento» en un contexto de falta de profesionales, generalmente debido al envejecimiento del sector: «Los hospitales privados pueden ofrecer estas condiciones para captar médicos. Quizás desde el punto de vista retributivo [el sector] no es tan excelente y necesitaría mejorar, pero desde el punto de vista profesional resulta muy atractivo. Creemos que es un tema que, ante la falta de médicos, probablemente podemos ver movimiento en los próximos meses o años», argumentó la presidenta del CoMB durante la presentación del estudio. Aun así, los autores del estudio también constatan que es fundamental que las compañías aseguradoras, las cuales gestionan el grueso mayoritario de los ingresos del sector privado, actualicen las retribuciones por cada acto médico que perciben los facultativos de la privada, al menos de acuerdo con los aumentos del índice de precio de consumo (IPC). Un hecho que, según aseguran, no acostumbra a pasar.

Imagen de una profesional del sector sanitario en una sala polivalente de un hospital privado de Barcelona / Europa Press

El sector privado se rediseña

La radiografía de los profesionales que trabajan en el ámbito privado de la medicina muestra cómo este sector se ha rediseñado ligeramente en los últimos años. Uno de los principales cambios es el incremento de la presencia femenina en el sector, aunque sigue siendo un espacio muy masculinizado. En cifras, el informe indica que las mujeres ganan peso poco a poco dentro del sector y ya representan el 37% de los profesionales, mientras que en la encuesta del sector privado del CoMB de hace diez años, con una muestra mucho más reducida, solo eran el 23%. Ahora bien, hay que tener en cuenta que el ámbito de la medicina privada sigue estando mucho más masculinizado que el conjunto de la profesión, en que las médicas representan el 57% del total de los colegiados -independientemente de si están en activo o están jubilados.

Este no es el único cambio de tendencia que se aprecia en la radiografía del sector. Los resultados de la encuesta muestran que el 33% de los profesionales tienen una consulta privada propia. Una tendencia que va a la baja, ya que hace diez años representaban el 45%. En esta línea, otro 37% de los encuestados asegura que sí trabaja en una consulta privada propia, pero vinculada a otro centro sanitario donde comparten los espacios y servicios con otros profesionales. Por el contrario, cada vez más médicos operan en el ámbito privado sin consulta física propia. Desde la sección colegial de Barcelona atribuyen este cambio de tendencia al hecho de que las especialidades médicas son «cada vez más complejas» y requieren un trabajo más cooperativo con «interconsultas entre compañeros de diferentes especialidades» en los centros médicos. Desde el CoMB, sin embargo, también apuntan que una de las causas que ha propiciado la disminución de consultas privadas, ubicadas tradicionalmente en pisos, es la “precarización” de la profesión.

Este cambio de tendencia también se ve reflejado en el modelo contractual que tienen los médicos que trabajan en la privada. Aunque la inmensa mayoría -más de un 90%- trabaja como autónomo, la mayor parte de ellos sin ningún trabajador contratado a su cargo, en los últimos años se ha incrementado el número de profesionales asalariados del sector privado. Actualmente, la cifra asciende al 17% -el total porcentual supera el 100%, ya que muchos médicos combinan la actividad en la pública y la privada-, lo que para los autores del estudio del CCMC deja entrever un crecimiento de esta modalidad contractual en los próximos años. A pesar de la evolución, el sector privado sigue siendo un sector muy envejecido, donde aún se cuenta poco con la presencia de las nuevas generaciones de médicos, aunque la tendencia parece comenzar a revertirse. Un hecho que supone un gran reto a abordar de cara a los próximos años para garantizar la estabilidad del conjunto del sistema sanitario catalán. Y más teniendo en cuenta que la población catalana cada vez apuesta más por tener un seguro médico privado.

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