La red de parques metropolitanos (XPM) ha incorporado recientemente tres parques a su catálogo. El ente metropolitano ha incorporado recientemente el parque de Can Coll de Torroelles de Llobregat, una antigua masía reconvertida en un nuevo espacio verde de unos mil metros cuadrados. Este nuevo parque se suma a las dos incorporaciones del año pasado, ambas del municipio de Corbera de Llobregat, e incrementa el número total de parques gestionados por el AMB; son 55 espacios y un total de 312 hectáreas, el equivalente a diez veces el parque de la Ciutadella de Barcelona.
La última incorporación ha sido diseñada y ejecutada por los Servicios del Espacio Público del AMB. La transformación de la antigua masía deja espacio para nuevas actividades lúdicas y para zonas de juego infantil. El acceso se realizará por la calle de Federica Montseny, cerca de una escuela infantil y del instituto de Torroelles. El espacio, más llano, ha permitido ubicar una gran explanada que también cuenta con una gradería anexa, lo que permitirá la celebración de diferentes actividades y eventos del pueblo.
El área de juegos infantiles incorpora elementos de equilibrio, un columpio y un talud hecho de tarima de madera, donde hay dos toboganes y elementos para trepar. También hay un espacio para los más pequeños con una casita de madera y un balancín. La idea es que junto a este espacio se puedan realizar actividades del programa Aprenem a la Xarxa, que el AMB aplica en diferentes municipios para aumentar la sensibilización ambiental. En este caso, se busca que el parque de Can Coll sea un «aula abierta» para los estudiantes del pueblo.
En este sentido, el parque reúne todas las condiciones ambientales para esta sensibilización. Del recinto sale un camino de 200 metros con una pendiente inferior al 6%, luz y accesibilidad garantizada, explica el ente metropolitano. En las áreas de estancia también hay una veintena de farolas nuevas y siete sóforas alrededor de los juegos infantiles. “Toda la propuesta se acompaña del mobiliario urbano correspondiente, como bancos ergonómicos, papeleras y una fuente de agua potable”, añade.

Otras incorporaciones y mejoras
El parque de l’U d’Octubre, en el término municipal de El Papiol, se incorporó el año pasado a la red del AMB. Este recinto, ubicado al lado de dos escuelas, ya existía y era gestionado por el ayuntamiento del pueblo. Antes de incorporarlo oficialmente a la red de parques, el AMB ha realizado tareas para “ponerlo a punto”, detalla el ente, poniendo como ejemplo la mejora del eje principal de acceso al parque. “Este año está previsto que el parque disponga de Jugatecambiental y de la misma oferta de actividades educativas que el resto de parques metropolitanos”, recogen, también, desde el organismo.
Desde el AMB apuntan que estas incorporaciones van de la mano de otras mejoras “permanentes”, que se realizan siguiendo el análisis de las encuestas de valoración de los usuarios. “Siempre que es posible, se incorporan técnicas y tecnologías innovadoras, que tienen en cuenta la sostenibilidad y el respeto por la biodiversidad”, defiende el ente metropolitano.
Un ejemplo de estas mejoras es el alumbrado del parque del Molinet. Después de una primera fase de mejoras centrada en la accesibilidad, a finales del 2025 se sustituyó el 60% del alumbrado. En 2023 se colocaron 26 luminarias y en la segunda fase 60 más, sumando un total de 86 elementos.

“Se trata de una intervención innovadora que no solo implica la reducción de la contaminación lumínica, sino que es una apuesta por mejorar la biodiversidad del parque, la salud de las personas, la seguridad y la convivencia en el espacio público. El objetivo principal es impulsar un alumbrado urbano sostenible, eficiente, saludable y tecnológicamente avanzado en espacios verdes como los parques”, concluyen desde el AMB.
