La sequía ha impactado de forma muy dura en Cataluña durante muchos meses. Una de las consecuencias de esta sequía ha sido la bajada de las reservas de los embalses; unos bajos niveles que durante varios meses haya hecho que el pueblo antiguo de Sant Romà de Sau fuera completamente visible y no estuviera sumergido bajo el agua. En un reportaje fotográfico del ACN se muestra la evolución del embalse más mítico de Cataluña.

Las lluvias de las últimas semanas han hecho que las reservas del pantano de Sau se hayan ensartado hasta el 45,7% de su capacidad, una cifra alejada del 4,7% con el cual se situó ahora hace cuatro meses, en plena sequía. Así, Sau ha pasado de tener a su interior 7,83 hectómetros cúbicos (y que casi todo el antiguo pueblo de Sant Romà se viera) a un total de 75,53 hectómetros cúbicos de agua almacenados (haciendo que prácticamente solo se vea la parte superior de la iglesia de Sant Romà).

El pantano de Sau es un atractivo turístico de Cataluña, de hecho la crecida de las reservas a Sau ha hecho que, más allá del agua, también vuelvan los turistas que atraídos por la sequía visitaban el antiguo pueblo de Sant Romà de Sau. Desde este pasado sábado a Sau se ha vuelto a imponer el sistema de reservas para regular el acceso de vehículos y de visitantes a la zona del pantano de Sau.

Cataluña más de un mes después
El set de mayo la Generalitat de Cataluña levantó el estado de emergencia por sequía en el territorio catalán. Ahora, casi dos meses más tarde, y según los datos que ofrece la Agencia Catalana del Agua, las reservas a los embalses de las cuencas del Ter y el Llobregat se sitúa en el 36,8% mientras que el pantano vecino de Susqueda es el que está más lleno ahora mismo, situándose en el 77,3% de su capacidad.

El Gobierno, en funciones, de la Generalitat de Cataluña decretó el pasado martes que el sistema Ter-Llobregat pasara a la fase de excepcionalidad por sequía gracias a esta recuperación de las reservas de los embalses y se flexibilizan algunas restricciones.


