Plataforma per la Llengua ha dado a conocer un nuevo caso de discriminación lingüística en el ámbito de la salud mental, donde especialmente grave es el caso que denunció el pasado mes de febrero después de que una psiquiatra del Hospital de Día Còrsega, gestionado por la Fundació CPB, negara el tratamiento en el ámbito de la cobertura sanitaria pública a una paciente que había sufrido una crisis suicida. El caso que se ha hecho público este martes tiene como protagonista el Centro de Salud Mental de Adultos (CSMA) de Granollers, gestionado por la Fundació Germanes Hospitalàries de Sant Boi, y su asistente virtual, que filtra las llamadas para que el personal de administración haga la gestión posterior. Una usuaria ha denunciado que este servicio no atiende en catalán.

«De nuevo, una persona en situación de vulnerabilidad no puede ser atendida en su lengua», lamenta la entidad, que consultada por El Món ha confirmado que está estudiando emprender acciones contra el centro. La entidad que preside Òscar Escuder explica en un hilo en la red social X que recientemente han asesorado a una usuaria que ha sufrido una discriminación lingüística en el ámbito de la salud mental. La afectada denuncia que «en un intento de comunicación con el CSMA de Granollers, me he topado con una barrera la cual ha imposibilitado la comunicación con el Servicio» porque no atiende en lengua catalana. La barrera a la que se refiere es el bot telefónico del centro que, según denuncia la ONG del catalán, «siempre inicia la conversación en castellano».

La misma afectada explica los hechos en una carta al digital SomlesFranqueses y subraya que «este robot solo permite dirigirse en castellano, negando a una comarca entera la posibilidad de acceder al derecho a la salud en catalán». Plataforma per la Llengua recuerda que no garantizar la atención en catalán en el sistema sanitario es «vulnerar los derechos lingüísticos de los catalanoparlantes», pero subraya que estas situaciones en un ámbito tan delicado como el de la salud mental también «afecta directamente la calidad de la atención». «Expresarse bien no es un lujo, es una necesidad clínica», recuerda la entidad.

La ONG del catalán hace comprobaciones y estudia acciones

Ante estos hechos, fuentes de Plataforma per la Llengua han explicado a este diario que, de momento, han recepcionado el caso, han hecho las comprobaciones pertinentes y ahora estudian qué acciones emprender y recomendar a la afectada. Las comprobaciones han consistido en llamar ellos mismos al asistente virtual. Lo han hecho hasta tres veces, y solo en una de las tres, concretamente en la última, el bot telefónico consiguió contestar de forma precaria en un «catalán oxidado». Asimismo, las mismas fuentes remarcan que ni ella ni la entidad han conseguido contactar con ningún agente catalanoparlante, porque siempre respondían que no había disponibles.

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