Plataforma per la Llengua ha analizado, por cuarto año consecutivo, los usos lingüísticos del Salón de la Enseñanza en cuanto a la rotulación, folletos, atención oral y webs, y ha constatado que la Generalitat de Catalunya permite un año más que la mitad de los stands en el Salón de la Enseñanza menosprecien el catalán, ya que 5 de cada 10 continúan despreciando el catalán en alguno de los elementos analizados. Por ejemplo, la entidad denuncia que en el pabellón de las universidades algunos elementos analizados han empeorado y que el 53,9% de los stands han ignorado igualmente el catalán en alguno de los ítems: la rotulación, los folletos, la atención oral o la página web. La ONG del catalán considera «inadmisible» que los Departamentos de Educación y Formación Profesional, e Investigación y Universidades no hayan hecho valer su posición para asegurar que todos estos elementos estuvieran en catalán.
A pesar de que los stands que tienen todos los elementos en catalán van en aumento, pasando del 34,4% al 46,1% en tres años, todavía hay un 53,9% de este año que no cumple la normativa. Plataforma per la Llengua ha reclamado a Fira de Barcelona y a la Generalitat, socio principal de la organización, que «fuerce a los expositores a través de cláusulas específicas para garantizar la atención en catalán y para que incluyan nuestra lengua en la rotulación y en los folletos». Además, en el caso de expositores de los territorios de habla catalana, la entidad pidió que se les obligara a incorporar el catalán en la página web. A raíz de aquella petición, Fira de Barcelona comenzó a hacer un seguimiento más exhaustivo del cumplimiento de la normativa lingüística para los stands, y el Departamento de Educación y Formación Profesional envió a los expositores de este ámbito un recordatorio de sus obligaciones lingüísticas.
Mejoras en los ciclos formativos, pero retroceso en las universidades
El estudio de la ONG del catalán también concluye que más de la mitad de los stands, el 53,9%, tienen al menos algún elemento sin presencia del catalán, y casi uno de cada cinco, el 18,9%, no tiene ninguno. Sin embargo, el catalán es mayoritario en algunos ámbitos como la rotulación (68,5%) y la atención oral (60,8%), pero sigue habiendo carencias significativas, especialmente en los folletos, donde un 33,8% de los stands no los tienen en catalán, y en las páginas web, donde el 36,4% no disponen de versión en catalán. Además de esto, la edición de este 2026 también confirma una evolución desigual entre pabellones.

Por primera vez, el pabellón dedicado a los ciclos formativos presenta mejores datos globales que el centrado en universidades. A esto, según la entidad en defensa de la lengua, se debe a «una mejora sostenida en todos los indicadores, especialmente en la atención oral, que crece más de diez puntos en un año». A pesar de esto, Plataforma per la Llengua advierte que todavía hay margen de mejora e insta a consolidar esta tendencia. Por el contrario, en el pabellón de las universidades hay un estancamiento e incluso retrocede en aspectos clave. En este sentido, destaca que la mitad de los stands no tienen folletos en catalán y la atención oral sigue siendo uno de los puntos más débiles, con una presencia prácticamente dividida. Además, los stands nuevos, que registran niveles de incumplimiento muy elevados, y el aumento de centros internacionales contribuyen a empeorar el resultado final del estudio.
Plataforma ejercerá más presión ante el incumplimiento sistemático de la normativa
El análisis de la entidad identifica varios perfiles de expositores que año tras año ignoran el catalán. En el pabellón dedicado a las universidades destacan las escuelas de negocio y marketing, las residencias de estudiantes y las instituciones extranjeras, muchas de las cuales no ofrecen ningún tipo de información en catalán a pesar de participar de forma continuada en el Salón. En cuanto al pabellón de los ciclos formativos, destacan negativamente las escuelas de idiomas o intercambio, de aviación, de veterinaria y de estudios artísticos o audiovisuales. Ante esta situación, la ONG del catalán subraya que se trata de entidades que llevan años exponiendo y que, por lo tanto, deberían conocer y cumplir la normativa lingüística.
Además, muestra su preocupación porque los centros internacionales se incorporan «sin adaptarse a la lengua del país», un hecho que contribuye a degradar el paisaje lingüístico del Salón. Finalmente, Plataforma per la Llengua ha anunciado que ante esta situación reforzará sus actuaciones con dos líneas principales. Así, intensificará la presión institucional sobre los departamentos implicados de la Generalitat y sobre la organización del Salón para garantizar el cumplimiento efectivo de la normativa lingüística. Por otro lado, impulsará acciones más específicas y focalizadas sobre los centros que incumplen de manera sistemática.

