La automovilística Ebro ha rectificado con el catalán y lo ha incluido en el sistema de entretenimiento, en la aplicación móvil y en la documentación de la oferta comercial y contratos de compraventa. La iniciativa de la compañía se produce después de la denuncia administrativa que interpuso Plataforma per la Llengua el pasado mes de junio porque la compañía incumplía las cláusulas lingüísticas establecidas en una subvención a fondo perdido de casi 2 millones de euros. A raíz del caso de Ebro, la ONG del catalán ha descubierto que hay otras empresas que se resisten a cumplir los requisitos lingüísticos de jugosas subvenciones y prepara un análisis exhaustivo de estas ayudas para detectar qué empresas más incumplen las cláusulas lingüísticas.
La entidad que preside Óscar Escuder ha descubierto que hay otras compañías que incumplen «flagrantemente» las obligaciones lingüísticas establecidas en la subvención para la reindustrialización. Es el caso de Hamelin Brands, propietaria de la papelera gerundense Oxford y que se dedica a la producción de material escolar; Stark Future, que fabrica motocicletas de cross eléctricas; la empresa Akzo Nobel Coatings, compañía líder en el mercado de pinturas y que fabrica las marcas Titanlux y Bruguer, y Essity Spain, que fabrica productos de higiene y que opera con marcas como Colhogar, Tena y Tork.
Estas cuatro empresas se beneficiaron de la subvención con un total de 2.407.867,26 euros. El reparto de este dinero, según ha detallado la entidad a El Món, se hizo de la siguiente manera: Stark Future y Akzo Nobel Coatings, 800.000 euros cada una, Hamelin Brands recibió 590.419,20 euros y Essity Spain, 217.448,06. Esta subvención a fondo perdido está sujeta al cumplimiento de una serie de requisitos, entre los que está la obligatoriedad de atender en catalán a aquellos consumidores catalanohablantes. Asimismo, la Ley 1/1998, de 7 de enero, de política lingüística, establece que las empresas deben tener la señalización, los carteles de información fija y los documentos de oferta de servicios en lengua catalana y, finalmente, incluir la lengua en los rótulos y las informaciones fijas del interior de los centros laborales dirigidas a los trabajadores.

Cuatro denuncias administrativas sin respuesta
Ante el incumplimiento de las condiciones establecidas para recibir la subvención, Plataforma per la Llengua ha seguido el mismo procedimiento que con la compañía automovilística y presentó denuncias administrativas contra las cuatro empresas a la dirección general de Industria de la Generalitat. «Desafortunadamente, la administración continúa sin responder, tal como pasó con Ebro», lamenta la ONG del catalán, pero advierte que «en caso de que continúe sin responder o que la respuesta no sea satisfactoria, la entidad interpondrá un recurso de alzada». Ante esta situación y que la entidad ha detectado que hay «más empresas» en la misma situación, la ONG del catalán ha anunciado que este 2026 llevarán a cabo una «revisión exhaustiva» de todas las subvenciones públicas catalanas porque consideran «inadmisible» que la administración no inspeccione el cumplimiento de los requisitos lingüísticos.

