Hay conductas que, además de ser un delito, son extremadamente feas. Este sería el caso que la sección tercera de la Audiencia de Barcelona deberá juzgar el próximo 13 de enero. El acusado es un mosso d’esquadra encargado de la investigación del hallazgo de un cadáver en la vía pública, al cual habría sustraído el teléfono móvil iPhone y los auriculares de la misma marca Apple, unos AirPods. Una conducta que podría conllevarle, si los magistrados dan la razón a la Fiscalía, una pena de 2 años y medio de prisión y el mismo tiempo de inhabilitación para el ejercicio de funciones policiales. Además, la acusación le reclama, como responsabilidad civil, el pago de 850 euros, que corresponden al valor de los aparatos supuestamente sustraídos por el mosso procesado.
Todo por un delito de apropiación indebida con el agravante del carácter público de las funciones del acusado del artículo 253.1 del Código Penal. El ministerio fiscal también acusa, como responsable civil subsidiario, al Departamento de Interior de la Generalitat. Una consejería en manos de Núria Parlon, que, en el momento en que se produjo el caso, era alcaldesa de Santa Coloma de Gramenet, el escenario de los hechos.

Una noche, en Santa Coloma de Gramenet
Según la investigación del Juzgado de Instrucción 4 de la Santa Coloma de Gramenet, encomendada a la división de Asuntos Internos de la Policía de la Generalitat (DAI) y que recoge la fiscal en su escrito de calificación, los hechos se registraron a las nueve y media de la noche del 2 de noviembre de 2021. El mosso acusado estaba de servicio y fue requerido para actuar cuando la policía recibió el aviso de que había el cadáver de un hombre en una calle de la ciudad. La persona fallecida, en el momento de la muerte, llevaba una mochila con varios objetos de valor, entre los que se contaban un Apple modelo iPhone 12 y unos auriculares Apple AirPods.
El acusado, a criterio de la fiscalía, con «ánimo de enriquecerse ilícitamente y hacerse suyo el móvil y los auriculares», tomó el teléfono antes de que el otro agente de los Mossos d’Esquadra redactara el documento de intervención de efectos y de «cadena de custodia» de las pertenencias del cadáver. Por lo tanto, el móvil no quedó reflejado en el acta. Seguidamente, y después de finalizar el registro de la cadena de custodia, el acusado redactó la minuta policial, momento en que se apropió de los auriculares, aprovechando que entre los objetos de la mochila había otros auriculares blancos no recogidos en el acta de custodia.
La Audiencia solo ha programado una sesión de la vista, donde están convocados como testigos los dos agentes encargados de la investigación, adscritos a la DAI, así como agentes de la Policía Local, que participó en el levantamiento del cadáver. Pero la clave del caso estará en los cinco agentes de los Mossos d’Esquadra que actuaron en aquel servicio y pueden aclarar el caso.

