El episodio de fuertes vientos que ha paralizado Cataluña durante la mañana de este jueves se va disipando. La Generalitat ha levantado las restricciones de movilidad que afectan a la mayor parte del país desde primera hora del día. Así lo ha confirmado mediante una nueva alerta enviada a los teléfonos de la ciudadanía. A pesar de los permisos al transporte, el ejecutivo pide «precaución en los desplazamientos», dado que el episodio de vientos aún se mantiene en muchas zonas de la demarcación de Barcelona. El resto de restricciones, sin embargo, se mantienen hasta las 8 de la tarde, tal como preveía la hoja de ruta de actuación del Govern anunciada el miércoles por la noche. De este modo, permanecen detenidas las actividades educativas, deportivas y aquellas intervenciones y atenciones sanitarias que no sean urgentes. También se mantienen suspendidas las actividades al aire libre y los servicios sociales, a la espera de que quede atrás la tensión meteorológica.

Protección Civil anunció las restricciones al mediodía del miércoles, cuando el Meteocat publicó las primeras previsiones meteorológicas de la jornada, con rachas de viento de cerca de 110 kilómetros por hora. Según las autoridades catalanas, el vendaval extremo «conlleva un peligro muy elevado en zonas poco acostumbradas al viento y en grandes ciudades», zonas que consideran «especialmente vulnerables» a este tipo de eventos meteorológicos extremos. Entonces anunciaron también la suspensión de las clases, la atención sanitaria no urgente y las actividades deportivas. Ya entonces, la Generalitat reclamaba «extremar las precauciones» en las salidas al exterior, y limitar los desplazamientos innecesarios.

Árboles caídos sobre los coches estacionados en la calle Santiago Rusiñol de Premià de Mar. | Miquel Codolar (ACN)
Árboles caídos sobre los coches estacionados en la calle Santiago Rusiñol de Premià de Mar. | Miquel Codolar (ACN)

Más de 500 incidencias

Desde el inicio de los episodios de viento, el pasado martes por la noche, los servicios de atención a la ciudadanía de Protección Civil han registrado más de 650 llamadas por los estragos del episodio meteorológico, que han generado más de 500 expedientes. La mayoría, según la Generalitat, han respondido a daños en edificios, que han causado riesgos estructurales, o la caída de obstáculos en la vía pública. La inmensa mayoría de las incidencias se han registrado en la Región Metropolitana de Barcelona, con 140 en la zona norte y cerca de 80 en el sur. El conjunto de incidencias ha forzado a los Bomberos de la Generalitat a reforzar su dispositivo de seguridad en la mayoría de zonas del Principado, con especial atención a las regiones de Barcelona y Tarragona, «más afectadas por el viento».

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