“A pesar de las reservas que nos ha dejado este invierno, nuestro trabajo no se detiene para que Cataluña no dependa de la lluvia” explicó la consejera de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica, Sílvia Paneque Sureda, en una visita hoy para ver la evolución de las obras de ampliación de la potabilizadora del Besòs, en el Barcelonès. La consejera Paneque destacó que “esta actuación es el primer paso para materializar y consolidar la estrategia para la transición hídrica, haciendo que Cataluña incremente la disponibilidad de agua sin estar pendiente de la lluvia”.

Paneque realizó la visita acompañada por el director general de Aigües de Barcelona, Ignacio Escudero, el director general de Transición Hídrica, Jordi Agustí, y el director de la Agencia Catalana del Agua (ACA), Josep Lluís Armenter. Al acto también asistieron el vicepresidente ejecutivo del Área Metropolitana de Barcelona, Antoni Balmón, el presidente de Aigües de Barcelona, Miquel Roca, y el consejero delegado de Aigües de Barcelona, Felipe Campos.

Las obras de ampliación de la Estación de Tratamiento de Agua Potable del Besòs comenzaron a principios de 2024 y se enmarcan en las actuaciones de la hoja de ruta del Gobierno para hacer frente a la sequía y la escasez hídrica estructural de la cuenca mediterránea. Actualmente, la compañía Aigües de Barcelona está trabajando en las obras de ampliación de la planta así como en las obras de captación y transporte del nuevo recurso hasta las nuevas instalaciones de tratamiento.

La consejera destacó que se trata “de unas obras de altísima complejidad por todos los elementos que hay en el entorno con ejes ferroviarios e instalaciones eléctricas, con un edificio del siglo XIX que ha significado unas limitaciones para desarrollar la infraestructura hídrica”. Recordó que la sequía sufrida en los últimos años “ha afectado muy directamente el desarrollo de nuestro país, no solo en términos de asegurar el abastecimiento sino como ha tenido en esta última sequía una incidencia en el tejido económico catalán”. Por eso, quiso recordar que “estamos en un escenario de cambio climático, de calentamiento que tiene impactos también con la variabilidad hidrológica y garantizar hoy en día un abastecimiento sostenible es asegurar también unas condiciones mínimas a los catalanes y catalanas”.

Por primera vez, agua potable del río Besòs

La ampliación de las instalaciones de la planta potabilizadora del Besòs, junto con la construcción de nuevos pozos, la captación de agua del Rec Comtal y el tratamiento del agua directamente del río Besòs, multiplicará la producción de agua potable gracias a técnicas avanzadas de tratamiento de agua como la ultrafiltración y la ósmosis inversa. Esto permitirá alcanzar una capacidad de tratamiento de un metro cúbico por segundo.

La actuación comprende la construcción de dos nuevos pozos en Montcada i Reixac con una capacidad de tratamiento de 200 l/s, la captación del Rec Comtal que permitirá el aprovechamiento de sus aguas, y una conducción de 2 kilómetros de longitud y 1 metro de diámetro que llevará el conjunto de este nuevo recurso hasta la planta potabilizadora. Adicionalmente, la actuación incluye una captación directa del agua del río Besòs hasta un caudal de 270 litros. Estos nuevos recursos, junto con los actuales pozos de Sant Andreu, permitirán alcanzar una capacidad de tratamiento de hasta un metro cúbico por segundo.

Actualmente, las obras se encuentran en su fase final y está previsto que la planta del Besòs alcance su capacidad máxima de tratamiento en el verano de 2026. Añadió Paneque que este es “un ejemplo del compromiso de las partes implicadas y de los frutos que da la colaboración público-privada”. Hasta ahora, la planta tenía una capacidad para producir 200 litros por segundo. “Durante el primer trimestre del año, la instalación producirá hasta 400 litros por segundo, y, antes de que termine el año, la capacidad total de producción será de 800 litros por segundo, lo que supone cuadruplicar su capacidad”, explicó la consejera de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica.

El director general de Aigües de Barcelona, Ignacio Escudero, destacó en la visita que “la actuación, subvencionada por el Departamento de Territorio de la Generalitat, con la colaboración del AMB y Aigües de Barcelona, tiene una inversión prevista de unos 51 millones de euros y permitirá aumentar la capacidad de tratamiento hasta un metro cúbico por segundo”. Además, añadió que «nos servirá para tratar agua superficial del Besòs por primera vez y disponer de más recursos hídricos para afrontar mejor futuros episodios de sequía».

Disponer de 33 hm³ anuales de agua nueva

La ampliación de la potabilizadora de Trinitat Besòs es la primera de varias actuaciones previstas para incrementar la disponibilidad de agua, tanto en la región de Barcelona como en otras zonas de Cataluña. Durante 2026 se prevé que entren en servicio otras actuaciones, como la Estación de Regeneración de Agua de Sant Feliu de Llobregat y la potabilizadora de l’Estrella, entre otras. Según la consejera Paneque, “una vez estén finalizadas todas las actuaciones previstas para este año, se dispondrá de hasta 33 hm³ anuales de nuevo recurso, haciendo posible que se disponga de manera permanente de estos recursos y ser más autosuficientes ante futuros episodios de sequía”. Se prevé, por tanto, que la ampliación de la potabilizadora de Trinitat Besòs aporte, anualmente, 15 hm³, la potabilizadora de l’Estrella (ubicada en Sant Feliu de Llobregat) producirá hasta 8 hm³ y la ERA de Sant Feliu podrá aportar un total de 10 hm³.

En otras zonas del país, como el Alt Empordà, también hay actuaciones que ya están terminadas, como la aportación de agua depurada hasta el río la Muga en Pont de Molins, los tratamientos de mejora en la potabilizadora de Empuriabrava (ultrafiltración y ósmosis inversa) y los nuevos pozos alrededor de Peralada. “Todas las actuaciones están ya finalizadas y se prevé que puedan aportar hasta 4 hm³/año, mejorar la calidad del agua tratada y permitir una gestión más eficiente de las aguas subterráneas”, subrayó la titular de Territorio. En este sentido, la aportación de agua depurada al río la Muga permitirá incrementar anualmente en 3 hm³ la disponibilidad de agua, mientras que la planta de ósmosis inversa de la potabilizadora de Empuriabrava aportará hasta 1 hm³/año.

Garantizar el 70% de la demanda con nuevos recursos

A medio plazo, concretamente en el horizonte de 2029-2030, se dispondrá de hasta 280 hm³ anuales de nuevo recurso, fruto del incremento de capacidad de la desalinización y la regeneración, además de la mejora de la eficiencia de las redes de abastecimiento. “En un período máximo de cinco años, podremos garantizar el 70% de la demanda urbana con los nuevos recursos que iremos incorporando al sistema, pudiendo así suplir y adelantarnos a la variabilidad provocada por el cambio climático”, dijo Sílvia Paneque.

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