Hasta 86 personas han necesitado asistencia sanitaria debido a los estragos de las ventadas que han paralizado Cataluña este jueves. Así lo ha confirmado Protección Civil, que también ha reportado más de 450 alertas del público, si bien la inmensa mayoría -unas 360- buscaban información sobre cómo actuar en un episodio extremo. Entre todos los afectados, según ha confirmado el departamento de Salud de la Generalitat, cabe lamentar nueve personas heridas, que han sido trasladadas a varios hospitales del país. De estos, tres se encuentran en estado grave, uno en estado muy grave y una persona más en estado crítico. A estos hay que añadir dos personas heridas más: una en Vilassar de Mar, por la caída de un muro, y una en l’Hospitalet de Llobregat, después de que parte de un edificio cayera sobre su vehículo.
La persona que se encuentra en estado crítico tiene 46 años, y ha sido ingresada en el Hospital Vall d’Hebron de Barcelona después de que parte del techo de una nave industrial cayera sobre ella. En el mismo centro hospitalario se encuentra otra persona herida en estado grave, con una fractura de pelvis y fémur y un traumatismo torácico provocados por la caída de una farola. Por otro lado, la persona que se encuentra en estado muy grave está ingresada en Bellvitge para tratar las heridas causadas por la caída de un árbol. También en la institución de Llobregat hay un joven de 23 años con heridas graves. Entre las personas heridas de menor consideración, destacan dos que han sido ingresadas en el Hospital de Olot, que sufrieron la caída de un árbol mientras trabajaban, así como dos más en el Hospital de Sant Boi, también por la caída de un árbol.

Fin a las restricciones de movilidad
La mayor parte de los incidentes se han dado durante las primeras horas de la mañana, cuando la mayor parte de la región metropolitana de Barcelona ha sufrido las ráfagas de viento más intensas. A lo largo de la jornada la situación se ha ido haciendo menos grave, hasta el punto que la Generalitat ha levantado las restricciones de movilidad puestas en marcha el mediodía del pasado miércoles. El Gobierno, sin embargo, pide a la ciudadanía mantener las precauciones en cualquier traslado, y deja intactas las suspensiones a las actividades educativas, sanitarias y de ocio al aire libre.

