Los discursos son los mismos. Un aumento salarial insuficiente motivado por un “acuerdo político” con una “minoría sindical”. Las acciones, también. Cortes de carretera a primera hora de la mañana y manifestaciones por la tarde. Los cuatro sindicatos de maestros y profesores que han convocado cinco días de huelga, entre ellos los mayoritarios, la USTEC y Aspec, continúan satisfechos de la respuesta de los docentes. Unas 10,000 personas han salido este martes a Tarragona, y cerca de mil en Tortosa, en contra del acuerdo del Gobierno con UGT y CCOO. Cifras que la policía local reduce a 4,000 y 800 personas, respectivamente.
El segundo día de huelga –que los convocantes han planteado por zonas– enfocaba la protesta a los docentes del Penedès, del área de Tarragona y de las Terres de l’Ebre, que también están llamados a participar del paro del país el próximo viernes y de la manifestación que recorrerá el centro de Barcelona hasta el Parlamento de Cataluña. La intención es repetir el éxito del pasado 11 de febrero, que reunió a 70,000 personas –25,000 según la Guardia Urbana– en la capital del país. Los sindicatos, de hecho, preparan autobuses desde seis puntos diferentes.

En esta segunda jornada, los manifestantes de Tarragona han exigido la dimisión de la consejera de Educación, Esther Niubó, actualmente de baja médica, y el consejero de Presidencia, Albert Dalmau, que asumió las riendas de la negociación. Los sindicatos mayoritarios de los territorios les han acusado de “irresponsables” por no querer negociar con ellos y han criticado a UGT y CCOO, con abucheos incluidos cuando la marcha pasaba por delante de la sede, por haber “traicionado” al colectivo. Una acusación que algunos docentes ya hicieron durante la manifestación de este lunes en Barcelona, que reunió a 8,000 personas según la Urbana.
En las Terres de l’Ebre, la imagen ha sido similar. Los parlamentos han descrito el acuerdo de la semana pasada como “el pacto de la vergüenza” por “aceptar a la baja” las futuras condiciones del colectivo y “de espaldas” al resto de sindicatos. Los sindicatos han sido contundentes contra el pacto y la escenificación que hizo el presidente Salvador Illa. «No aceptamos un pacto con gambas, en despachos, protagonizados por élites y las cúpulas sindicales partidistas», ha dicho, por ejemplo, el portavoz de USTEC en el territorio, Pau Urenya.

Huelga territorializada
Si el Gobierno calificaba de “histórico” este pacto, que incrementa el complemento salarial que otorga la Generalitat un 30% en cuatro años, los sindicatos contrarios al pacto califican de “históricas” las protestas tanto del lunes como del martes. Mañana, miércoles, las movilizaciones se trasladarán al Alt Pirineu y Aran, a la Cataluña Central y a las comarcas de Ponent. Y el jueves, Girona, Maresme y los dos Vallessos. La serie de protestas terminarán con una manifestación unitaria –convocada por la USTEC, Aspec, la CGT e Intersindical– el viernes en el centro de Barcelona.


