Los sindicatos y el Departamento de Educación han encontrado la manera en que se debe desbloquear la negociación salarial, pero aún deben ponerse de acuerdo con las cantidades. La fórmula será un complemento lineal para toda la plantilla, lo que queda por decidir es de qué cantidad y a cuántos años vista se planifica el incremento. El departamento propuso ayer un aumento de 47 euros mensuales, ampliables en 2029. Los sindicatos exigían el doble y Educación se ha tomado toda la noche para pensar en ello. En una intervención en el Parlamento, la consejera Esther Niubó ha avanzado que esta tarde presentarán una nueva propuesta «más completa que la de ayer, tanto en inclusión como en el tema salarial». 

«Ya les adelanto que será la definitiva», apuntó durante su intervención. La comparecencia estaba prevista para hablar de qué incidencia tienen los nuevos presupuestos en Educación –la misma que los cuentas retirados el pasado marzo–, pero la consejera ha aprovechado para valorar las negociaciones con una mezcla de esperanza y ultimátum. «Esperamos [que la nueva oferta] permita asumir este entendimiento que permita incorporar otros sindicatos al acuerdo de marzo (pactado con UGT y CCOO) y sirva para estabilizar el sistema educativo», ha remarcado. La consejera ha destacado que el ejecutivo y los sindicatos se han reunido en seis ocasiones durante la nueva etapa negociadora, marcada por un clima bastante distendido entre las partes.

La consejera Esther Niubó con el secretario de Mejora Educativa, Ignasi Giménez (a su izquierda), que lidera las negociaciones con los sindicatos | Kike Rincón / Europa Press

USTEC ve «inaceptable» las declaraciones de Niubó

El sindicato mayoritario USTEC ha lamentado que la consejera haya presentado la nueva oferta que llegará esta tarde como una propuesta «definitiva» de «caja o faja». «Es inaceptable», han apuntado después de escuchar las explicaciones de Niubó en la cámara. El sindicato recuerda que no tienen una propuesta «por escrito» con los detalles de los incrementos salariales o sobre la distribución de las nuevas dotaciones. «No puede ser que la primera propuesta formal que llegue a la mesa se presente ya como una propuesta definitiva y cerrada», ha lamentado.

En la última reunión, el ejecutivo había acercado posturas con los sindicatos más críticos. Es más, a la salida, el clima era de confianza y las críticas indicaban a una distancia superior con las organizaciones firmantes del acuerdo. Qué entra y qué no en el marco del acuerdo continúa en el debate. Los sindicatos UGT y CCOO alegan que los nuevos recursos para la inclusiva ya se cerraron en marzo y que se están detallando en una mesa de seguimiento de aquel acuerdo, de la cual USTEC, Aspec, CGT e Intersindical no forman parte. Los sindicatos en huelga apuestan por tratarlo en la mesa sectorial, el espacio en el que se está negociando cómo se desescala el conflicto. Educación se limita a decir que la inclusiva «no será un problema».

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