La semana pasada, los docentes vivieron cinco días de huelga históricos, que finalizaron el viernes con una marcha multitudinaria –junto con los médicosa las puertas del Parlamento de Cataluña. Unas movilizaciones que sirvieron para mostrar fuerza y presionar al Gobierno de Salvador Illa para reclamar mejoras laborales en el sector.

Unas movilizaciones que todavía tienen repercusiones y los sindicatos de docentes vuelven a poner presión sobre la Generalitat y presionan a Illa a través de una carta enviada al presidente de la Generalitat, Salvador Illa, y al consejero de Presidencia, Albert Dalmau. USTEC, Profesores de Secundaria (ASPEPC·SPS), CGT y la Intersindical enviaron esta carta el lunes y aseguran que el Gobierno «no puede limitarse al silencio» después de las grandes movilizaciones de la semana pasada.

En la misiva enviada al presidente y al consejero de Presidencia, los sindicatos instan a los representantes políticos a reunirse de forma «urgente» este martes por la mañana en el edificio histórico de la Universidad de Barcelona. Según aseguran los representantes sindicales en la carta, recogida por la ACN, la reunión entre los sindicatos y la Generalitat debe servir para «abordar la situación de conflicto educativo que continúa plenamente abierta».

Encabezado de la manifestación del sector educativo en Barcelona, bajo el lema '¡Ya basta, mejoras laborales ya!'. | ACN
Encabezado de la manifestación del sector educativo en Barcelona, bajo el lema ‘¡Ya basta, mejoras laborales ya!’. | ACN

Los sindicatos sacan pecho de las movilizaciones

La carta hacia el Gobierno llega después de una semana en la que los docentes se han movilizado multitudinariamente. Unas manifestaciones que, según los sindicatos de los docentes, han puesto de manifiesto que el conflicto «no se puede considerar desactivado ni resuelto». Los sindicatos aseguran que «la respuesta del colectivo ha sido bastante contundente para exigir una rectificación política y la apertura inmediata de un espacio de negociación real» y piden, ante estas movilizaciones, que el Gobierno asuma «la responsabilidad política correspondiente» y comience a negociar con los sindicatos mayoritarios después de haberlos menospreciado en la negociación del acuerdo que sí se firmó con los sindicatos minoritarios como son CCOO y UGT.

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