La séptima reunión entre los sindicatos educativos y Educación ha terminado como todas las demás, con bailes de cifras y sin acuerdo, pero con un incremento notable de la tensión. Después de cinco horas de encuentro y dos mesas independientes, para hablar de salarios y escuela inclusiva por separado, los sindicatos USTEC, Profesores de Secundaria, CGT e Intersindical –los convocantes de las huelgas– han decidido encerrarse en la sede del Departamento de Educación en Barcelona.
Entienden que la oferta presentada este jueves no mejora la que el departamento les había hecho el día anterior, y han exigido a Esther Niubó que se acercase a negociar en persona. Media hora después de la petición, la consejera ha bajado a la sala para reunirse. Pero ha sido un encuentro breve, muy breve, de menos de cinco minutos, en el que simplemente ha instado a los sindicatos a otra reunión para hablar, este viernes a las 10 de la mañana.
Según los sindicatos, Niubó ha insistido en que lo que ha presentado hoy es la última oferta –tal como había avanzado en sede parlamentaria– y ha salido de la sala. Los sindicatos mantienen que continuarán encerrados en el departamento, porque la consejera no les ha ofrecido una negociación, sino que solo los ha “invitado a reflexionar”. Ya en plena noche, una treintena de manifestantes, compañeros de los encerrados en la sede del departamento, se han acercado hasta las puertas del departamento con cacerolas, silbatos, una pancarta y gritos de «Niubó dimisión». Con agentes de los Mossos d’Esquadra en la puerta, la sede de Via Augusta está cerrada y blindada.
Cinco horas de reunión sin acuerdo
Después de una semana de acercamientos, especialmente en cuanto a los recursos que se deben destinar a la escuela inclusiva pero también pactando un mismo marco negociador en cuanto a los salarios, las últimas dos reuniones han encallado las posiciones. Este miércoles, el Gobierno había asistido molesto por los cortes de carretera. El jueves, las críticas han llegado de los sindicatos por el ultimátum lanzado por la consejera desde el Parlamento. “Ya les avanzo que la de hoy será la propuesta definitiva”, había dicho en su comparecencia en la comisión de Educación de la cámara.
El departamento, eso sí, ha llevado a la reunión –la más larga de todo el ciclo– el primer borrador presentado por el Gobierno en esta nueva fase de negociaciones. Una de las exigencias de los sindicatos para entrar a discutir a fondo todos los detalles. La oferta es de 400 euros mensuales más, e incluye el incremento del complemento autonómico y los 125 euros del nuevo complemento lineal propuesto en las últimas reuniones.
¿Qué ha cambiado entonces respecto a la última oferta de Educación? Depende de quién haga la valoración. Según el departamento, se incorpora un concepto que antes no estaba: el arrastre. Esto significa que el incremento de cada año se calcula sobre el acumulado y no sobre el sueldo base inicial. Además, se incorporaría en el cálculo el incremento de un 11% del sueldo pactado en el marco del Estado, que Cataluña puede decidir si aplica o no a sus complementos.
Pero la USTEC alega que este incremento estatal debe quedar fuera del cálculo, ya que lo recibirán los docentes de todas las comunidades. Para dejar de formar parte del grupo de maestros menos pagados, insisten, debe haber una escalada notablemente superior a la que recibirán otras comunidades.
Los sindicatos cuestionan las matemáticas del departamento e insisten en que la diferencia con lo que ya está acordado es de solo 125 euros, el dinero del nuevo complemento transversal. En este sentido, exigen a Niubó que eleve los 125 euros del nuevo complemento –del cual no hay ni rastro en el acuerdo de marzo –, un deseo que choca frontalmente con lo que exigen UGT y CCOO, pendientes de que su acuerdo no quede en papel mojado.
Más consenso hay sobre el retorno de la deuda de los estadios, que también piden UGT y CCOO, que implicarían una inversión por parte de la administración de unos 300 millones de euros adicionales.

Avances en materia de escuela inclusiva
La diferencia entre el estancamiento que hay con el incremento salarial y la negociación sobre los nuevos recursos para afrontar una escuela realmente inclusiva es evidente. Así se ha visto esta tarde; la mesa específica creada para abordar los salarios ha terminado mucho antes que la que se había constituido –a la vez– para hablar de la inclusiva.
En este sentido, el borrador de acuerdo que planteaba hoy el Gobierno incorpora nuevas dotaciones a las escuelas, que principalmente se destinarán a satisfacer las necesidades del modelo de escuela inclusiva. A las 1.800 plazas nuevas aprobadas para el curso próximo, el departamento propone sumar 1.600 más en los dos años siguientes y casi 2.000 en 2029. Todo esto suma una cifra superior a las 7.000 dotaciones en tres años. El sindicato mayoritario USTEC hablaba de unas 6.500 en dos años.
El departamento también ha incluido en el documento a debatir la creación de 5.000 cátedras, una de las exigencias del sindicato de secundaria, que reclaman más, eso sí. Lo que queda por ahora fuera es la cláusula de revisión salarial, que los sindicatos quieren para evitar nuevas pérdidas de poder adquisitivo, pero que el Gobierno ve complicado de aplicar. El borrador tampoco aterriza de forma significativa el incremento de las dietas durante las colonias, que Educación sí había planteado brevemente en encuentros anteriores.
Sin acuerdo a la vista, los sindicatos han pedido una movilización masiva en los territorios llamados este viernes a la huelga. Y amenazan con ir a la huelga indefinida si Niubó no se sienta a negociar un nuevo acuerdo con ellos.




