El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) recuerda a la Generalitat que debe cumplir de forma “estricta” la sentencia sobre el decreto de currículo, que obliga a impartir dos tipos de matemáticas en 4º de ESO. Una de ellas de carácter científico, más compleja, dirigida a aquellos que quieran hacer bachillerato científico, y una segunda más simple para el resto. El tribunal, que ya había dado la razón al sindicato Profesores de Secundaria (Aspec) en un primer recurso, considera que la triple fórmula que ha propuesto el Gobierno para cumplir la sentencia –que combina desdoblamientos con formatos híbridos, a elección de las direcciones– no es válida. “En ningún caso se puede considerar ejecutada la sentencia a través del documento aportado por la administración”, apunta el tribunal.
La Generalitat había cedido la responsabilidad a los centros, con tres fórmulas diferentes para impartir las dos matemáticas. Solo la primera, que desdobla la clase en dos para hacer las dos materias por separado, se ajustaría a la normativa vigente. La segunda y tercera opción proponían hacer una de las cuatro horas semanales por separado o introducir un segundo docente unas horas. El sindicato Profesores de Secundaria, que había calificado las últimas opciones de “ocurrencias”, asegura que ha esperado a mover ficha al final de curso para que una posible sentencia favorable no intercediera en los aprendizajes de los alumnos de este año.
El tribunal solo valida el desdoblamiento
“De las tres propuestas alternativas formuladas, solo la primera de las opciones cumple la normativa básica en los términos establecidos en la sentencia”, dice ahora el tribunal en un escrito nuevo. “El borrador aportado [por la Generalitat, con las tres alternativas] no solo no es idóneo para ejecutar la sentencia en sus estrictos términos, sino que contraviene lo ejecutado, porque no preserva el derecho fundamental a la educación de los alumnos y no salvaguarda su derecho a obtener una actividad prestacional educativa”, insiste el texto. Los magistrados puntualizan que las dos asignaturas deben cursarse mediante “dos líneas” por separado.

El tribunal valida así los argumentos del sindicato de secundaria, que discrepa de un decreto que “fusiona las dos opciones” y determina «que algunos saberes de las matemáticas B [las científicas] no se reflejen en el currículo de matemáticas”. Este hecho, apuntaba la organización en su recurso, favorece un “trato desigual y perjudicial” respecto de algunos de los alumnos interesados en la materia.
La Generalitat, en este caso, alegaba que “las competencias específicas, los criterios de evaluación y los saberes asociados” en cada una de las dos matemáticas “son prácticamente” los mismos. Por tanto, no veía justificada la agrupación del alumnado “en dos materias muy similares”. El tribunal no acepta el argumento y le obliga a seguir al pie de la letra la normativa estatal. En la nueva sentencia, los magistrados preguntan al Gobierno quién es el responsable, para hacer seguimiento, y le da un margen de un mes para pulir la normativa.

Cambios de cara al curso próximo
De esta forma, el curso próximo ya se deberían notar este y otros cambios en el decreto de currículo. Por ejemplo, los centros también deberán ofrecer a los alumnos todas las optativas que están estipuladas en el currículo y cursarlas en caso de que haya un mínimo de diez estudiantes que la quieran hacer. Respecto a las matemáticas, los alumnos deberán decidir, con la ayuda del orientador del centro, cuál de las dos asignaturas –la científica o la social– quieren cursar durante todo el curso, y solo en casos excepcionales podrán cambiarse durante el primer mes del curso.

