La crisis en la educación catalana parece comenzar a ver pequeñas grietas de luz al final del túnel. El Departamento de Educación ha cerrado un acuerdo con los sindicatos Comisiones Obreras (CCOO) y la Unión General de Trabajadores (UGT) para la mejora de las condiciones laborales y salariales de los docentes. El acuerdo entre sindicatos y el Gobierno catalán, sin embargo, nace cojo ya que los otros tres sindicatos de la Mesa Sectorial han rechazado el acuerdo.
El pacto firmado con los dos sindicatos prevé un incremento del 30% del complemento salarial autonómico de los docentes y destinar 23,2 millones de euros al complemento retributivo al Personal de Atención Educativa (PAE). El texto contempla, según recoge la ACN, la reducción de las ratios «en todas las etapas educativas», destinar 300 millones de euros extra a la escuela inclusiva y cobrar 50 euros por pernoctación. En total, la inversión prevista en el acuerdo es de 2.000 millones de euros.
Ustec y La Intersindical, en pie de guerra
El cierre del acuerdo llega a las puertas de una nueva semana de huelgas, un hecho que ha terminado de enfurecer a los sindicatos que se han desmarcado del acuerdo. Ustec, el sindicato mayoritario en el sector de la educación, ha cargado con fuerza contra el acuerdo firmado y aseguran que no comparten «un modelo donde se traslada todo lo decisivo de la mesa a la comisión de seguimiento del acuerdo«. Desde el sindicato aseguran que «el espacio legítimo de negociación es la mesa y debe seguir siendo así. No es sostenible una situación donde lo esencial se negocie al margen de la mesa».
Quien se ha pronunciado también con dureza ha sido La Intersindical, quien ha asegurado que el pacto es una «traición» de CCOO y UGT a la confianza de los trabajadores de la educación de Cataluña y califica de «totalmente insuficientes» las medidas que recoge el acuerdo a la vez que añade que algunas de estas «ya se estaban implementando». «CCOO y UGT han vuelto a traicionar a los docentes con un pacto opaco que nos condena a la precariedad durante los próximos cuatro años. No podemos aceptar un acuerdo que consolida la pérdida de poder adquisitivo mientras el Departamento nos quiere embaucar con cifras vacías. Ahora más que nunca, es necesario desbordar las asambleas y salir masivamente a la calle la próxima semana para demostrar que la voluntad mayoritaria de los centros no se vende por migajas», ha señalado Marc Martorell, portavoz de la sectorial de educación.

