El comisario de inteligencia jubilado, y uno de los mandos operativos principales de la policía patriótica, José Manuel Villarejo, ha declarado en el juicio contra los Pujol Ferrusola. El comisario se ha esforzado por salir del foco de una manera bastante artificial para sacar de quicio al presidente del Tribunal, José Ricardo de Prada.

Villarejo ha negado tener conocimiento del caso Pujol ni haber realizado ninguna operación, aunque, Eugenio Pino había explicado antes que tanto el comisario como el exjefe de Asuntos Internos del CNP, Marcelino Martín Blas habían llevado a cabo varias acciones, como por ejemplo, acompañar a Victoria Álvarez a declarar ante la policía por su relación con la familia del expresidente. Villarejo ha asegurado que solo tuvo conocimiento del caso Pujol a través de «chascarrillos», en el sentido de «chismes».

El tribunal ha tenido que llamar la atención varias veces al comisario por sus respuestas renuentes, evasivas o con comentarios personales añadidos. En todo caso, Villarejo ha recordado que sus notas de inteligencia han sido avaladas por la fiscalía y los jueces en sus diversas causas. Una afirmación que las defensas ya han almacenado.

Miembros de las defensas del caso Pujol en la Audiencia Nacional
Miembros de las defensas del caso Pujol en la Audiencia Nacional

«Debe declarar»

El presidente del Tribunal le ha recordado que debía contestar y decir la verdad, a pesar de estar imputado en otras causas o haber sido testigo en Andorra, en el sumario donde está imputado el expresidente español, Mariano Rajoy. Ante la prevención, Villarejo ha decidido hacer de pared e incluso responder con algún comentario gracioso, como cuando le preguntaron si conocía a Victoria Álvarez, y contestó que «había conocido a muchas mujeres» y que «se ha separado varias veces». Comentarios que le han costado tirones de oreja del presidente del Tribunal.

En todo caso Villarejo, ha negado cualquier implicación en la investigación contra los Pujol, y cualquier relación con policías como Celestino Barroso. También ha acusado a Pino de «tener problemas de salud mental» después de que las defensas le recordaran que el exDAO, en su testimonio anterior, había detallado cómo había actuado en el caso Pujol. Villarejo ha definido la Unidad de Asuntos Internos como una «unidad política» que pasaba cuentas con el DAO. La única relación con el jefe de Asuntos Internos, el comisario Martin Blas, era que le apoyaban cuando lo pedía, nunca al revés.

Cuando le preguntaron sobre su relación con las tareas para obtener información de los Pujol en Andorra se escudó en que está imputado en Andorra para no responder. El presidente del Tribunal le dijo que eso no era excusa suficiente y entonces el comisario dijo que «no tuvo ninguna, ninguna intervención». «Solo tuve conocimiento de chascarrillos«, añadió.

Más información muy pronto

Comparte

Icona de pantalla completa