Planoles. Un pequeño municipio al inicio de la Collada de Toses se ha reconvertido en uno de los habituales pueblos de montaña de segunda residencia y de tiendas con cerveza artesanal, una bebida que perjudica los riñones antes de consumirla, porque precisamente, el riñón es el precio que hacen pagar. Pero políticamente tiene un pasado muy curioso al abrigo de la Juventud Nacionalista de Catalunya, una de las organizaciones que ha servido de semillero de cuadros para uno de los partidos más importantes de la Cataluña contemporánea, Convergència Democràtica de Catalunya, encargada durante 23 años de construir y consolidar la Generalitat de Catalunya.
Un partido que desapareció en una especie de transformación a raíz de varios procesos judiciales como el caso Palau, el caso 3% o el que acaba de juzgarse después de 14 años de instrucción, en la Audiencia Nacional, contra la familia Pujol Ferrusola. Una implosión que ha dispersado a sus efectivos históricos en varias formaciones, principalmente, en Junts per Catalunya. Planoles fue el lugar donde la JNC celebraba su escuela de verano, una especie de colonias donde se podía prever quién acabaría en su dirección y comenzaría una carrera ascendente hacia CDC. Una escuela que siempre cerraba una conferencia del presidente Jordi Pujol.
Un legado político
De ahí que el exalcalde de La Seu d’Urgell, exdiputado y exdirigente de la JNC, Albert Batalla, haya decidido junto con la actual dirección de la formación joven organizar un homenaje al presidente Pujol en Planoles. «Es la persona que ha hecho más discursos de la JNC sin ser de la JNC», ha ironizado Batalla al inicio de lo que ha bautizado como «acto de justicia». Una celebración con verdaderas camisas viejas de CDC, actuales dirigentes de Junts, un exconseller y actual diputado de ERC, jóvenes de cuarta generación que miran, y admiran, desacomplejadamente su figura. De hecho, son los que en sus discursos han incidido más en la idea de la «reanudación».
Una idea que ha conectado con el discurso escrito del presidente, -lo ha pronunciado una dirigente de la JNC- que ha rogado no dejar Cataluña solo en la política o las instituciones, y «no dejarse arrastrar por el victimismo» y en la facilidad de «repetir consignas» recordando que «Cataluña es una voluntad de ser» y «el riesgo es dejar de creer en el país». En resumen, Pujol ha escrito un ‘legado político’ al nuevo catalanismo y ha instado a «servir a Cataluña». «Cataluña es una obra inacabada, cada generación es depositaria», ha definido. Por ello, ha pedido «inteligencia, coraje, sentido de la responsabilidad, amor al país y esperanza» «Cataluña vale la pena», ha exclamado entre gritos de presidente.

Pujol, protagonista indiscutible
Pujol ha aguantado estoicamente el acto, celebrado frente al Casino del pueblo, acompañado de su hijo Oriol Pujol y del alcalde de Planoles, David Verge y Aleix Agustí, secretario general de la JNC. Una celebración que ha contado con breves discursos desde el origen político de Pujol y de CDC, de su obra de gobierno así como de su legado político. Incluso, uno de los ponentes ha sido su médico Jaume Padrós, expresidente histórico del Colegio de Médicos de Cataluña, o exconselleres Quim Forn o Meritxell Borràs, condenada por desobediencia por el Primero de Octubre, o Violant Cervera, como un panadero o un militante del Baix Llobregat que ha arremetido sin tapujos contra las nuevas generaciones que utilizan territorio como sinónimo de país.
De hecho, se ha visto una mezcla que explicaría el éxito de mercado electoral que disfrutó CDC. Como ejemplo, veteranos militantes que iban con camisa de manga corta y botón desabrochado, otros con polo sin marca, otros con camisas de hilo como si fueran de paseo en Cadaqués, algunos con elegantes camisas de manga larga y pantalón ajustado como si se hubieran uniformado para ir al Festival de Verano de Perelada e incluso con pantalones cortos. En todo caso, sorprendía que bajo los toldos que cubrían las mesas del banquete la multitud de los principales dirigentes de Junts y algunos que, incluso, en las turbulencias de los inicios del caso Pujol, actuaban como si fuera aquel vecino que «siempre saludaba» o, simplemente, afirmaban que nunca habían tenido ninguna relación directamente política.

Junts, de lleno
Por tanto, uno de los puntos fuertes de los actos era constatar quién estaba y cómo estaba. Junts ha desembarcado con la plana mayor de la formación con Jordi Turull, el presidente Josep Turull, Mònica Sales, Albert Batet, o el flamante alcaldable por Barcelona de la formación, Jordi Martí Galbís, la secretaria del Parlamento, Glòria Freixa, el senador Eudard Pujol, uno de los principales fontaneros de la formación y exalcalde de Molins de Rei, Joan Ramon Casals, la exalcaldesa de Vic y expresidenta del Parlamento, Anna Erra, uno de los principales consejeros de Carles Puigdemont, Alex Sarri, la jefa de filas juntaire en el ayuntamiento de Girona, Gemma Geis, el exalcalde de Talamanca y una denominación de origen convergente, como Josep Tarín, o el albacea de CDC, Vincenç Mauri, y el diputado por Lleida en el Congreso, Isidre Gavín, el exsecretario de la Mesa del Parlamento, Jaume Alonso-Cuevillas, la exdirigente del PDeCAT, Marta Pascal, y Jordi Xuclà, uno de los tótems de las primeras hornadas de la JNC. Y nombres que al encontrarse era la misma sensación de las cenas de exalumnos que hace 25 años que no se ven, como ahora, Ramon Camp, exmiembro de CGPJ, o Maite Fandos, que movió los hilos de la formación durante años en Barcelona o el ex eurodiputado de ERC, Bernat Joan y Josep Maldonado, un habitual incombustible que se disputa la pole position del político con más horas de vuelo, con Ernest Maragall y Rafael Ribó.
Y un nombre por encima de todos, y que Jordi Cuminal, exlíder de la JNC- también presente- definió como la «materialización convergente en forma humana», la exconsellera Irene Rigau. También cabe resaltar, Carles Campuzano, un exmiembro del estado mayor convergente, que se convirtió en conseller de ERC con Pere Aragonès en la casa de los Canónigos y ahora milita con entusiasmo como un cuadro destacado de la formación de Oriol Junqueras. De hecho, Campuzano ahora impulsa una nueva plataforma política bautizada como Esquerra Democràtica donde también se ha apuntado Francesc-Marc Álvaro, congresista por los republicanos, y uno de los ideólogos de la Casa Gran del Catalanismo que sirvió para que la CDC de Artur Mas recuperara la Generalitat. Entre los asistentes también cabe subrayar a Miquel Calçada, actual encargado por parte de Junts de crear la 2cat, es decir, hacer una nueva televisión en catalán aprovechando el entendimiento inicial de la formación con los socialistas más discreta que exitosa.

