Hamza Waris, de 29 años y nacido en Pakistán, se sentará este miércoles en el banquillo de los acusados de la Audiencia Nacional acusado de un delito de daños terroristas y autoadoctrinamiento yihadista por haber atacado con un hacha un McDonald’s en Badalona del centro comercial Màgic de la ciudad, el 27 de marzo de 2024. Un atentado que el propio procesado contextualizó en el marco del estado de guerra en Palestina con la invasión del territorio por parte de Israel. Según él, se “sentía cada vez más implicado en la causa palestina y en la yihad”. El ministerio fiscal pide para Waris una condena de 4 años y 6 meses de prisión, una multa de 6.480 euros, además de una indemnización por responsabilidad civil de 7.602,74 euros y cinco años en libertad vigilada tras la condena. También incluye inhabilitación para ejercer de profesor durante 12 años.

Según el escrito de acusación de la fiscalía antiterrorista de la Audiencia Nacional, de diez páginas y al que ha tenido acceso El Món, el acusado, impulsado por su adoctrinamiento, “se había planteado trasladarse a territorio palestino para hacer la yihad, aunque ante los impedimentos que encontró decidió hacerla en España”. Aunque su proceso de radicalización habría comenzado en Italia donde obtuvo la residencia legal.

El ministerio público, en base a los indicios recogidos en la instrucción, destaca «el consumo de contenido multimedia de la causa palestina» por parte del acusado, así como de las «múltiples consultas sobre organizaciones terroristas como ISIS y de combatientes que lucharon por la yihad”. Además, realizó búsquedas por internet sobre el uso de un fusil de francotirador, de manipulación de un kalashnikov o de la recarga rápida del cargador, así como consultas sobre la muerte, el paraíso y el martirio.

Parte del escrito de la fiscalía sobre el jihadista de Badalona/QS
Parte del escrito de la fiscalía sobre el jihadista de Badalona/QS

36 fotos del McDonald’s

El investigado decidió atacar un establecimiento de la cadena McDonald’s y, por ello, durante los días previos buscó información del local de este establecimiento, situado en el centro comercial Màgic de Badalona. De hecho, la policía le confiscó más de 36 fotografías del establecimiento. Además, se interesó por bazares chinos de la ciudad para comprar un hacha e incluso, comprobó si encontraría alguno más barato en internet. Asimismo, la policía detectó el envío de 200 euros por parte de otro pakistaní con quien había compartido material de propaganda yihadista.

El día 27 de marzo de 2024, el investigado se personó en los alrededores del McDonald’s y durante 48 minutos estuvo viendo vídeos que incitaban a la yihad y envió un mensaje de despedida a su hermano, que estaba en Pakistán. «Bueno, ya no puedo más, romperé el McDonald’s en España. Saluda a todos de mi parte. Si Dios quiere y sigo vivo nos veremos y si no sigo vivo reza por mí para que Dios me conceda el paraíso. Veréis a mis padres también allí. Saluda a todos de mi parte. Vivir con cuidado no evita la muerte», le dijo a su hermano antes de perpetrar el ataque.

Pocos minutos después de la conversación sacó de su mochila un pañuelo palestino que se anudó, sacó el hacha de la mochila, se dirigió al establecimiento y comenzó a golpear los cristales del local hasta que fue reducido, lo que causó el pánico de los clientes que allí se encontraban. En el momento de la detención, Waris manifestó a un agente de policía que esa mañana había visto en Facebook que habían muerto «niños palestinos a manos de israelíes» y cómo los americanos les apoyaban. «Por eso he ido a destrozar el McDonald’s, porque es americano”, añadió.

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