El poder jurisdiccional tiene sorpresas ocultas y, como la política, conversiones sorprendentes. Así se ha vivido esta mañana en el salón de los Pasos Perdidos del Palacio de Justicia de Barcelona, en el acto solemne de juramento de los nuevos fiscales adscritos a Cataluña. La ceremonia ha contado con la presencia de la flamante fiscal general del Estado, Teresa Peramato, que ha reclamado a los fiscales “empatía, integridad y lealtad institucional».
Sin embargo, la sorpresa la ha dado el ya eterno fiscal superior de Cataluña, Francisco Bañeres, quien ha pedido en su discurso a los recién incorporados al ministerio público que es «imprescindible» que tengan respeto a los derechos lingüísticos de los ciudadanos. Una petición que proviene de una institución que no se ha prodigado en la defensa de la lengua catalana ni su modelo de inmersión lingüística.

Nuevos fiscales nuevos
El acto no ha querido tener ningún acento político y se ha centrado en pedir a los nuevos fiscales que se incorporan a hacer que la «ciudadanía confíe en su trabajo». «La ciudadanía necesita confiar en nosotros, necesita confiar en vosotros y esta confianza se construye día tras día, con cada actuación, con cada palabra, con cada decisión», ha destacado Peramato. La fiscal general también ha aprovechado la ocasión del acto en Barcelona, para recordar que sirvió durante 9 años en Cataluña. En todo caso, les ha enfatizado que si bien son «imprescindibles» la técnica y el rigor jurídico, “la empatía, la integridad y la lealtad institucional son atributos que distinguen a un buen fiscal”.
Bañeres, por su parte, ha vuelto a aprovechar su intervención para remarcar una de sus históricas reivindicaciones: «desterrar el papel [físico] de los tribunales». De hecho, ha mostrado un moderado optimismo en apartar el uso de papel este año por la labor realizada los últimos años por la Consejería de Justicia. Asimismo, no ha dejado de advertir sobre la situación logística de la justicia. Para el jefe de la fiscalía en Cataluña, la situación de la justicia en el país es «preocupante» por «el aumento de delitos y litigiosidad», la falta de digitalización y un déficit de las infraestructuras necesarias». Para concluir, Bañeres ha pedido a los fiscales la defensa de la legalidad y de los derechos de los ciudadanos, y ha calificado también «de imprescindibles» la defensa de sus derechos lingüísticos.
Al acto han asistido la presidenta del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), Mercè Caso; la Fiscal jefe de Barcelona, Neus Pujal; el teniente fiscal de Cataluña, Pedro Javier Ariche, y el consejero de Justicia, Ramon Espadaler. Tampoco han faltado el delegado del gobierno español en Cataluña, Carlos Prieto, así como un clásico de estos eventos, el teniente de alcaldía de seguridad del Ayuntamiento de Barcelona, el veterano Albert Batlle.

