El caso Leire está ofreciendo más datos de los esperados sobre el funcionamiento de las cloacas del Estado. Y, sobre todo, está haciendo emerger a uno de los principales responsables de la seguridad del Estado como uno de los protagonistas encubiertos de las operaciones clandestinas contra el Procés, la disidencia o los que consideran los enemigos políticos del Estado. Es el Centro Nacional de Inteligencia, el CNI. Así lo expresa el exsecretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez –número dos del Ministerio del Interior de Jorge Fernández Díaz, con Mariano Rajoy en la Moncloa–, en una conversación con Leire Díez, la coordinadora de supuesta trama del PSOE para cargarse las investigaciones contra los socialistas, Pedro Sánchez y su entorno.
Una conversación auspiciada por uno de los abogados más clásicos de la Audiencia Nacional, José Aníbal, el 22 de julio de 2024, y recogida en el sumario del caso Leire. Un encuentro orquestado para que Martínez les diera información sobre el funcionamiento de la cloaca y el sistema parapolicial de la etapa del PP para fabricar pruebas contra los adversarios. En un momento de la conversación, Francisco Martínez recomienda poner el foco en el CNI. De hecho, recuerda que en el anterior encuentro ya les había mencionado la mano de los servicios secretos españoles en el caso de la trama andorrana de la operación Cataluña y su papel preponderante en el cierre de la Banca Privada de Andorra (BPA) y su filial Banco de Madrid, donde los Pujol Ferrusola tenían el dinero. Precisamente, en esta conversación, Martínez también certifica la invención del informe de la UDEF sobre Xavier Trias y la participación de un mando policial francés fichado durante la lucha contra ETA.
Martínez, sin embargo, da un paso más allá y saca a relucir la polémica de las «saunas del suegro de Pedro Sánchez». Es decir, el negocio que tenía Sabiniano Gómez, el padre de la esposa del presidente español, Begoña Gómez, y que habría servido para obtener información clandestina sobre políticos y otras personas públicas relevantes que asistían, actuando como confidente de la policía patriótica. De hecho, algunos audios que El Món ha publicado ya explicaban esta estrategia contra Pedro Sánchez, y se encontraban incorporados a la oscura pieza 34 de la macrocause Tándem, que investiga las actividades del comisario de inteligencia ahora jubilado José Manuel Villarejo. Martínez apunta al CNI como responsable de estos informes contra el líder socialista aprovechando el negocio del suegro.

«Como mínimo», un informe sobre las saunas del suegro de Pedro Sánchez
En este contexto, Martínez expone que hay como mínimo un informe sobre las saunas del suegro de Pedro Sánchez. Un documento elaborado por el Centro Nacional de Inteligencia del año 2015. «Cien por cien seguro que hay un informe del CNI sobre las saunas!», insiste el ex mano derecha de Jorge Fernández Díaz. En este sentido, propone a Leire Díez, que se presenta como puente del PSOE y la Moncloa para encontrar material comprometido, que le pida el informe a Esperanza Casteleiro, la actual directora del CNI, nombrada por Pedro Sánchez tras destituir a Paz Esteban a raíz del escándalo del espionaje con Pegasus. Martínez remarca la existencia del informe, pero admite que no sabe si se hicieron más.
A raíz de este informe del CNI, Martínez propone a Díez que hagan limpieza en el CNI. Para el ex número dos de Interior, este informe es una muestra de que el CNI «ha hecho muchas cosas» del tipo que buscan pruebas Leire Díez y su entorno socialista. «Ha hecho muchas cosas, y mucho mejor de lo que las podía hacer Villarejo», indica. «Si de verdad queréis hacer limpieza, no podéis dejar de mirar esta casa», añade a pesar de que entiende que es «más difícil».
Martínez, además, indica que Villarejo, «antes de comenzar la guerra con el CNI», había trabajado «muchísimo» con los servicios de inteligencia. También especifica que no sabe bien el motivo por el cual comenzó la disputa entre el comisario y los servicios de inteligencia, pero seguro que fue «por cuestiones materiales» y no «sobre diferencias sobre la concepción de España». Por tanto, certifica la relación entre Villarejo y el CNI que el exsecretario de Estado pide «limpiar».

Martínez sabe de lo que habla
El ex número dos del Ministerio del Interior en los años de plomo de la policía patriótica conoce perfectamente estas tareas del CNI para buscar material comprometedor para Pedro Sánchez. Lo demuestra un diálogo que tuvo con Villarejo el 22 de agosto del año 2014, en una terraza de una cafetería de Boadilla del Monte, en Madrid, el municipio donde reside el comisario.
En aquella conversación, que se encuentra en la macrocause Tándem y a la cual El Món tuvo acceso, el policía le explicó que el padre de Begoña Gómez, la esposa de Sánchez, tiene saunas eróticas, que constan como propiedad de los tres hermanos, pero que el hermano mayor es el administrador y el suegro es quien las gestiona. Un negocio con el que «ganan mucho dinero». Villarejo apunta que las saunas, tanto de hombres como de mujeres, también son utilizadas por la policía para obtener información.
Martínez, a la vista de su reacción, parece que estuviera prevenido y le pregunta al comisario si eso lo sabe alguien más. El policía le asegura que no, y por eso pide utilizar esta información con “cuidado”. De hecho, Villarejo propone a Martínez esperar a las elecciones, porque considera que la información es “mortal” y están convencidos de que lo sabe. “Esto lo mata”, indica. Al final, plantean pasar la información al “número 1”, es decir, al ministro.
En otro momento de la conversación, Villarejo insistió en la importancia de la información y en el peligro de que la fuente vaya a explicar los negocios del suegro de Sánchez al entorno de Ignacio González o Esperanza Aguirre, entonces dirigentes del PP en Madrid. Villarejo alerta que es mejor proceder de otra manera: “Se puede hacer un trabajo fino”. Y se compromete a trabajarlo después de contactar con el “suegro”.
Un almuerzo clave
Este informe del CNI sobre los negocios del suegro de Pedro Sánchez también fue parte importante del menú de un almuerzo bastante especial. Un encuentro celebrado el 7 de mayo de 2016, dos años después del cónclave entre Villarejo y Martínez. En el almuerzo participan, además del comisario, el empresario Adrian de la Joya; el presidente de La Razón, Mauricio Casals; el comisario exjefe de la Unidad de Delincuencia Fiscal (UDEF) del Cuerpo Nacional de Policía y exdirector del Centro Nacional de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO), el comisario José Luis Olivera, alias Oli; y el periodista y director del programa Al Rojo Vivo, Antonio García Ferreras. Una conversación investigada posteriormente –cuando Rajoy ya no era presidente– por los oficiales del Grupo 30 de la Unidad de Asuntos Internos, que en el año 2022 remitieron al juez García Castellón sus atestados, que permanecieron secretos más de dos años.

Todos manifiestan su inquietud por la situación y la ofensiva de los socialistas. Ferreras asegura que “Sánchez sufrirá” en un par de programas. Villarejo se burla con el hecho de que semanas antes de las elecciones –fueron el 26 de junio siguiente– dice que impulsará una ley contra la prostitución y “su suegro tiene un club de alterne”. Asimismo, añade que la esposa de Sánchez “estaba en la sociedad” empresarial de las saunas y Olivera lo ratifica con rotundidad. Aun así, el comisario califica el negocio de “muy honorable”. Una opinión con la que ironiza Olivera recordando que en el club de alterne todo se paga con “factura y no hay dinero en B”. La esposa de Sánchez llevaría, siempre según los dos policías, “la administración” del negocio. Incluso, apuntan que tendría problemas con Hacienda para justificar los ingresos. Apuntan que el comisario Enrique García Castaño, el Gordo, ponía micrófonos en la “sauna de los mariquitas” porque iba algún político y algún periodista. De la Joya razona, además, que “esto son las cloacas del Estado”.
En la conversación también aparece el fiscal anticorrupción José Grinda, uno de los objetivos de la supuesta cloaca del PSOE. Villarejo y Olivera insisten en que la esposa de Pedro Sánchez estuvo en las sociedades empresariales del padre y dicen que tienen “los papeles”. De hecho, aseguran que le llevaron a Grinda los documentos y que el fiscal, por su relación con el CNI, los guarda.

Confirma que la información sobre la cuenta de Trias era «falsa»
Una parte de la conversación donde clama por la necesidad de hacer limpieza en el CNI, Martínez también recuerda el caso Xavier Trias y el informe sobre la cuenta corriente falsa del exalcalde de Barcelona. Martínez confirma lo que la policía patriótica le explicó en un almuerzo al juez de la Audiencia Nacional, Fernando Andreu, de cómo enredaron al comisario García Castaño por parte de un colaborador de un policía francés durante la lucha antiterrorista. Un policía de fronteras francés llamado Jean Michelle Pillon, que le vendió una información «falsa» sobre las finanzas de Trias. «El informe valía como informe de inteligencia, pero no judicial», asegura a pesar de que enfatiza que el contenido era falso y lo había filtrado el mismo ministro del Interior. Para Martínez, Pillon se “enganchó al grupo del Gordo«. «El informe del Trias era falso», insiste Martínez.

