La Asamblea Nacional Catalana ha rechazado la propuesta del nuevo modelo de financiación pactado por Esquerra Republicana y el gobierno español porque, según ha destacado, no representa «un cambio de modelo» y es un modelo basado en el «déficit fiscal» y que, en consecuencia, «no altera las reglas que hacen posible el expolio fiscal del país». En una posición acordada en el pleno que el Secretariado Nacional celebró en Flix el pasado 17 de enero, la entidad defiende que «los 4.700 millones de euros adicionales no representan una corrección del déficit fiscal estructural, sino una redistribución derivada del crecimiento coyuntural de la recaudación» y, en este sentido, ha reclamado a los partidos que no validen el expolio fiscal y que, por tanto, rechacen la propuesta tal como está planteada. En este sentido, la Asamblea alerta que «el independentismo necesita un cambio de estrategia con urgencia» y pide un frente común de los partidos: “la suma de la unidad política con las manifestaciones populares proporciona la fuerza necesaria para enfrentarse al Estado español y avanzar hacia la independencia, la única manera de poner fin al expolio fiscal”.
El comunicado se ha hecho público en una rueda de prensa celebrada en la sede de la ANC, donde han intervenido la vicepresidenta Nohemí Zafra, el coordinador de Estrategia y Discurso, Benet Oliva, y David Ros, de la sectorial de Economistas de la Asamblea. Oliva ha dicho que la propuesta acordada entre ERC y el gobierno español está «carente de concreción», y ha señalado varios incumplimientos del acuerdo de ERC con el PSC para investir a Salvador Illa. Entre estos, ha apuntado que no se ha intentado negociar «un nuevo modelo de financiación para la Generalitat de Catalunya basado en la negociación bilateral con el Estado» y que hasta ahora no se ha logrado que la Generalitat «gestione, recaude, liquide e inspeccione todos los impuestos soportados en Cataluña», dos puntos clave del pacto firmado entre republicanos y socialistas. Tampoco se ha obtenido, según Oliva, el punto más importante para reducir el expolio fiscal que recogía el acuerdo: que la aportación catalana a las finanzas del Estado esté limitada por el principio de ordinalidad.
Por su parte, Ros ha subrayado que los 4.700 millones «adicionales» anunciados por el líder de ERC, Oriol Junqueras, son un «espejismo», y ha señalado que esta cantidad proviene de la recaudación tributaria, y una «parte sustancial» es de Cataluña y, por tanto, “cuando este pastel crece todas las partes reciben más ingresos, incluso si no se modifica ninguna regla del sistema de financiación”. «Confundir este efecto automático con una ganancia derivada de un nuevo modelo es el error central del relato actual», ha sentenciado. Ante esto, la entidad presidida por Lluís Llach afirma con contundencia que «no hay garantías sobre el cumplimiento del principio de ordinalidad, ni mecanismos transparentes que permitan verificar el impacto estructural del acuerdo».

«El debate que deberíamos tener todos es cómo romper con España»
Finalmente, la vicepresidenta de la ANC ha remarcado que el debate que debería tener el independentismo es «cómo romper con España» porque es el encargo que la ciudadanía les hizo en el año 2017 y ha añadido que «cualquier acuerdo económico no sirva como excusa para detener la lucha por la independencia, dado que el mejor modelo de financiación será el estado propio». En este sentido, Zafra ha centrado sus reivindicaciones en cuatro aspectos: unidad estratégica de los partidos, «rechazo frontal» al maquillaje del expolio, exigencia a los partidos para que no caigan en la trampa de llegar a acuerdos con el estado español y un llamamiento a la ciudadanía para la movilización permanente.
La dirigente de la entidad independentista ha reclamado un cambio en el independentismo basado en la unidad estratégica porque, según ha subrayado, «la división y la desmovilización solo generan retroceso y debilidad». «La suma de la unidad política con las manifestaciones populares proporciona la fuerza necesaria para enfrentarse al Estado español y avanzar hacia la independencia, la única manera de poner fin al expolio fiscal», ha reivindicado, y ha instado a los partidos a «no validar el expolio fiscal» y rechazar la propuesta de financiación tal como está planteada y, en cambio, se sumen fuerzas para denunciar y revertir «la escandalosa e insostenible situación de expolio fiscal». Finalmente, ha constatado que «la recuperación de las calles por el pueblo catalán es la clave de la fuerza de Cataluña».

