La consejera de Economía y Finanzas, Alícia Romero, ha avanzado esta mañana que el proyecto de ley de presupuestos que ha aprobado el Consejo Ejecutivo destina 1.900 millones de euros a políticas de vivienda y 4.146 millones a inversión. Así lo ha hecho saber la titular de la cartera en la entrega del proyecto de cuentas al presidente del Parlamento, Josep Rull, donde también ha destacado que el proyecto prevé destinar el 74% de las cuentas al estado del bienestar. Desde el despacho de audiencias del presidente de la cámara, Romero ha remarcado que los presupuestos tienen «el objetivo de generar prosperidad» y ha confiado tener los «apoyos suficientes» en el trámite parlamentario para sacarlos adelante. De momento, sin embargo, ERC mantiene su ‘no’ a las cuentas de Illa y, a pesar de que continúan negociando, si no hay cambios en la gestión del IRPF enmendará la totalidad de los presupuestos.
Tal como ya había indicado la titular de la cartera de Economía durante esta semana, las cuentas planteadas se elevan hasta los 50.000 millones de euros y aumentan en 9.100 millones los últimos aprobados del año 2023, durante el mandato del expresidente Pere Aragonès: «Esto debe permitir mejorar las deficiencias que tenemos en algunos ámbitos, como el educativo o el sanitario, pero también en infraestructuras«, ha apuntado la consejera Romero. Durante su breve intervención, la titular de la cartera ha dado las primeras pinceladas sobre el contenido de los nuevos presupuestos, pero aún hay que esperar para conocer el grueso del contenido del proyecto. Una vez presentados los presupuestos al Parlamento, es la Mesa quien los admite a trámite y, entonces, se abre el período para presentar enmiendas a la totalidad y al articulado. Los republicanos han acordado con el Gobierno dar más margen a la tramitación de las enmiendas para poder continuar negociando un posible apoyo de ERC a las cuentas de Illa.

Els Comuns, único apoyo firme
Els Comuns son la única formación parlamentaria que da apoyo firme al proyecto presupuestario presentado por el gobierno de Salvador Illa. Lo logró la semana pasada tras llegar a un acuerdo con el partido de Jéssica Albiach a cambio de prohibir la compra especulativa de vivienda, la principal línea roja de Els Comuns para apoyar al Gobierno. A estas alturas, pues, las cuentas de Illa no deberían superar el filtro parlamentario, motivo por el cual desde el ejecutivo catalán continúan intentando negociar con los republicanos y asegurar su apoyo. Si no se aprueban las cuentas, ese dinero se perdería. Especialmente, 1.500 millones de euros que la ley no permite incorporar, según ha concretado la consejera Romero en los últimos días.
Por su parte, Rull ha reivindicado el «debate» y la «negociación» entre los grupos parlamentarios ante la ley «con más trascendencia» que tramita el Parlamento. El presidente de la cámara catalana remarca que las cuentas «tienen una incidencia generalizada en el conjunto del país» y son «la herramienta que impacta de manera más directa en la vida cotidiana de la ciudadanía». En esta línea, el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha defendido a través de las redes sociales que este proyecto de presupuestos es «ambicioso» y dedica «hasta el último euro a lo que importa», en referencia a la vivienda, salud, educación, seguridad, transporte y «oportunidades». Unos pilares fundamentales de la sociedad que, en estos momentos, se encuentran en crisis. Tras la entrega del proyecto de presupuestos, la consejera se ha reunido con los grupos parlamentarios y los miembros de la Comisión de Economía y Finanzas del Parlamento.

