El Govern no moverá un dedo para negociar con el ejecutivo español la posibilidad de eliminar el distrito universitario único a escala del estado español para repartir las plazas universitarias. Según ha podido saber El Món, esta posición la trasladó la consejera de Investigación y Universidades, Núria Montserrat, a los decanos y decanas de las facultades de Medicina de las universidades catalanas en una reunión que se celebró el pasado 24 de octubre. En una respuesta por escrito a una pregunta de Junts a la que ha tenido acceso este diario, la consejera alegó que no puede suprimir el distrito único porque escapa de su ámbito competencial. A cambio, Montserrat puso sobre la mesa la alternativa, planteada por las mismas universidades y los colegios de médicos, de transformar las notas de números absolutos a percentiles, pero lo deja en manos de la implicación de las comunidades autónomas.

La consejera reconoce en la respuesta que la alta demanda que hay para cursar medicina en Cataluña es un hecho constatado, y que los decanos y decanas también lo pusieron sobre la mesa en la reunión. Aun así, Núria Montserrat deja claro que el Govern apuesta por desplegar medidas que sean «viables» y, al mismo tiempo, «efectivas» para responder a esta demanda, pero siempre «dentro de su alcance competencial». En este sentido, reconoce que se trató el Real Decreto 69/2000, el marco legal que regula los procedimientos de ingreso en los centros universitarios, y que establece el distrito universitario único, pero deja claro que no pedirán su supresión al ejecutivo de Pedro Sánchez. «Este decreto implementa el sistema de distrito abierto con el objetivo de garantizar la movilidad del estudiantado en todo el estado español, independientemente de dónde hayan cursado sus estudios previos y hayan hecho las pruebas de acceso», describe la consejera, y añade que en el encuentro del pasado mes de octubre se puso de manifiesto la «imposibilidad de eliminar este marco legal».

La razón que da en la respuesta es que la normativa es «una regulación de carácter estatal sobre la cual la Generalitat de Catalunya no dispone de competencia normativa para modificarla ni dejarla sin efecto». Fuentes de Junts califican de «muy decepcionante» la respuesta y mantienen que suprimir el distrito universitario único es la mejor opción para garantizar que los estudiantes de medicina catalanes puedan estudiar en Cataluña. Aun así, recuerdan que ellos y los colegios de médicos también han propuesto reservar plazas para estudiantes provenientes de institutos de Cataluña, una propuesta que la consejera ni siquiera plantea. «Esta propuesta ya directamente ha desaparecido de su marco mental», critican, y dejan claro que la consejera rechaza las dos alternativas que proponen confrontación con España para defender Cataluña.

Estudiantes en el laboratorio de la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud de la URV / ACN

La propuesta que plantea el Govern: transformar las notas de números absolutos a percentiles

Entre estas medidas «viables» a las que hace alusión la consejera se detalla una. Así, explica que durante la reunión se planteó la posibilidad de que la valoración del estudiantado que quiere acceder a los estudios de medicina de las diferentes comunidades autónomas considere su puntuación relativa dentro de la misma comunidad. «Es decir, el percentil que supone su nota dentro del conjunto de notas en la comunidad», aclara. De esta manera, cree la titular de Universidades, se podría reflejar «mejor el valor real de una determinada nota según el contexto de cada comunidad». Además, expone que en la reunión se destacó que esta opción «se puede plantear al conjunto del estado» porque, según asegura, «no solo hay un interés desde Cataluña, sino que también otras comunidades autónomas han propuesto otras maneras de ponderar la nota de acceso al grado, dentro del marco normativo vigente del distrito abierto».

Las mismas fuentes de Junts per Catalunya recuerdan que esta opción de transformar las notas de números absolutos a percentiles surge de las mismas universidades y de los colegios de médicos. Además, lamentan que la consejera no quiera ni liderar esta opción porque en la respuesta lo deja en manos del resto de comunidades y le reclaman que, como mínimo, lidere esta propuesta. «Aplicar percentiles no perjudica a nadie, sencillamente equipara a todos los estudiantes y es de justicia» porque, como mínimo, los estudiantes catalanes estarán en igualdad de condiciones respecto a los estudiantes del resto de España porque los exámenes de acceso a la universidad son diferentes en cada comunidad, dice. Finalmente, desde la formación de Carles Puigdemont dejan claro que esta medida la puede tomar el gobierno español modificando el decreto que valida las PAU y, por tanto, las notas de acceso a la universidad.

La portavoz del PSC en el Parlamento, Elena Díaz, levanta la mano para indicar el sentido del voto durante un pleno / ACN

El PSC ya ha votado en contra de suprimir el distrito esta legislatura

La negativa del Govern a tratar la supresión del distrito universitario único se produce después de que el PSC, grupo que apoya al Govern, haya votado dos veces en contra de suprimirlo durante esta legislatura. El pasado mes de julio, los socialistas se aliaron con PP y Vox para rechazar una propuesta presentada por ERC que exigía al Ministerio de Sanidad eliminar el distrito universitario único a escala del Estado español para repartir las plazas universitarias o, si no es el caso, exigir la reserva del 70% de las plazas para estudiantes de institutos catalanes. En el debate de la primera de las dos propuestas, la diputada del PSC Sara Jaurrieta ya dejó claro que su grupo no estaba «de acuerdo en eliminar el distrito único para todo el territorio» porque considera que el actual sistema permite «disponer de un sistema sanitario con los mejores profesionales». «Es lo que tiene elegir en un territorio mucho más amplio», ha añadido, y ha dicho que, «al final, lo que queremos son los profesionales mejores, los más brillantes, y cuantos más podamos elegir, mejor».

La misma alianza se mantuvo en el debate de política general para hacer caer una propuesta de Junts que pedía lo mismo que la anterior, pero proponía reservar un 80% de plazas. La propuesta se votó después de que el presidente de la Generalitat anunciara que se aumentarían «un 50% las plazas para cursar Medicina en Cataluña hasta 2031». Esto, según las cifras que dio el presidente de la Generalitat, serviría para pasar de las 1.333 plazas actuales a 2.000, y también supondría una mejor distribución de las plazas en Girona, Lleida, Tarragona y Terres de l’Ebre. De hecho, en este sentido, la consejera trasladó a los decanos y decanas el plan del Govern para incrementar las plazas, «tanto su diseño como planificación, así como el impulso durante esta legislatura del traslado de estudiantes de Medicina a campus de Igualada o al Hospital Universitario Verge de la Cinta de Tortosa». «Estas dos actuaciones, actualmente en curso, tienen como objetivo garantizar la circulación del talento en el territorio y facilitar su retención futura en Cataluña», expone la consejera en la respuesta.

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