El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, ha anunciado en un discurso en el World Government Summit de Dubái este martes por la mañana, y recogidas por la ACN, que el ejecutivo español impulsará un paquete de cinco medidas legislativas y regulatorias para restringir el acceso a las redes sociales a los menores de 16 años. Sánchez ha señalado que este paquete de medidas forma parte de un proyecto que busca “proteger a los menores y reforzar el control de las redes sociales” y obligar a las plataformas digitales a disponer de «sistemas efectivos de verificación de la edad» y poder lograr “un entorno digital seguro, democrático y respetuoso con los derechos fundamentales”.
Sánchez busca así seguir los pasos de Francia, Australia y el Reino Unido, países pioneros en la restricción para los menores de 16 años. El presidente español ha alertado que las redes sociales “se han convertido en un estado fallido, un lugar donde se ignoran las leyes y se toleran los delitos, donde la desinformación vale más que la verdad y la mitad de los usuarios sufren delitos de odio”. Un entorno que ha definido como «un estado fallido donde los algoritmos distorsionan el debate público y donde se venden nuestros datos». “Si queremos proteger a los usuarios, solo podemos hacer una cosa: recuperar el control y asegurar que estas plataformas cumplan las normas como cualquier otra”, ha sentenciado Sánchez desde Dubái.
Las medidas que quiere impulsar el presidente español
Para poder ejercer este control sobre las redes, Sánchez quiere que los directivos de las plataformas digitales sean legalmente responsables de las infracciones producidas dentro de su plataforma si no las retiran. Además, Sánchez plantea tipificar como delito la manipulación de los algoritmos y la amplificación de contenido ilegal.

La persecución legal contra los gigantes tecnológicos de Sánchez busca una “tolerancia cero” sobre la coerción y plantea actuar junto con la fiscalía para poder investigar posibles infracciones cometidas por Grok -la IA de Twitter-, TikTok e Instagram. En paralelo se creará un sistema de rastreo, cuantificación y trazabilidad para poder generar una “huella de odio y polarización” y “poner en evidencia la permisividad de las plataformas digitales que alimentan este tipo de contenido”. Además, España se unirá con cinco países europeos para crear la Coalición de los Dispuestos Digitales y poder establecer una legislación más estricta y rápida del contenido de las plataformas digitales.

