La gestión de la crisis migratoria desencadenada en Ceuta el pasado 30 de julio, tras la entrada masiva de cerca de 80,000 personas desde Marruecos, se ha convertido en el principal campo de batalla político del verano entre el gobierno español y el PP, principal partido de la oposición. A pesar de que los populares querían que el ejecutivo español compareciera en el Senado –donde los de Alberto Núñez Feijóo cuentan con mayoría absoluta–, el Congreso de los Diputados acogerá a partir de este martes una maratón de comparecencias, donde hasta ocho ministros darán explicaciones sobre la actuación del gobierno de Pedro Sánchez en una estrategia defensiva del PSOE para contrarrestar la ofensiva del PP. Estas sesiones catalizarán una guerra entre el PSOE y el PP.
El enfrentamiento no solo es de fondo, sino también de formatos y sedes. El ejecutivo de Pedro Sánchez ha optado por concentrar las explicaciones en las comisiones del Congreso de manera progresiva durante las próximas dos semanas. Esta decisión ha recibido las críticas del PP, que exigía que la rendición de cuentas se hiciera de forma inmediata y en el Senado. Desde el ejecutivo, ministros como Félix Bolaños han justificado la elección acusando a los de Alberto Núñez Feijóo de querer convertir la cámara alta en un plató de ruido político y defendiendo que el Congreso es la cámara «constitucionalmente prevalente». Por su parte, la dirección de los populares acusa al gobierno español de actuar con opacidad, de haber reaccionado tarde ante las alertas de la crisis y de no haber evitado el colapso de los servicios de atención básica y judiciales en la ciudad autónoma, así como de mantener una política exterior poco transparente con el Reino de Marruecos.
Antes de que comiencen a desfilar los ministros por las comisiones del Congreso, Pedro Sánchez ha convocado por primera vez el Consejo de Seguridad Nacional para abordar la crisis en Ceuta iniciada hace 26 días. El encuentro analizará la situación y la coordinación entre ministerios ante la fuerte presión que sufren los servicios de acogida y sanitarios de la ciudad. Desde la oposición, el PP ha criticado la tardanza de la convocatoria de este órgano y exige reforzar el personal de extranjería con tres turnos de trabajo para acelerar los expedientes de repatriación. Por otro lado, la situación en la ciudad autónoma sigue siendo compleja, con miles de personas pendientes de triaje, asilo o devolución, incluidos muchos menores de edad. Para hacer frente a la tensión asistencial y a los riesgos derivados del hacinamiento y la falta de higiene, la Comisión de Salud Pública ha activado el envío solidario de 25,000 dosis de varias vacunas. Además, el secretario de Estado de Sanidad se ha desplazado a Ceuta para evaluar el impacto en el sistema sanitario, donde se han detectado brotes de enfermedades infecciosas y un incremento notable en la demanda de urgencias y atención primaria.

El calendario de comparecencias en el Congreso
La ministra de Defensa, Margarita Robles, será la encargada de abrir la ronda de intervenciones este martes, 25 de agosto, a las 12:30 horas. La titular de Defensa deberá responder sobre la gestión del despliegue de las fuerzas armadas en la frontera y sobre las alertas previas que podrían haber emitido servicios de inteligencia como el CNI o el CIFAS antes de que se produjera la entrada masiva el 30 de julio. Robles ha sido la única ministra que ha roto con el discurso oficial del ejecutivo de Pedro Sánchez sobre la entrada masiva de unos 80,000 inmigrantes, ya que pidió a Marruecos «no tocar» Ceuta y Melilla y cargó contra Rabat. En cambio, otros ministros han ido con pies de plomo y han coincidido en definir a Marruecos como un socio «fiable» y «leal». Incluso, el ministro de Transportes, Óscar Puente, se aventuró a afirmar que no pensamos que «Marruecos esté detrás» de la entrada masiva de migrantes.
El trabajo parlamentario se reanudará el jueves 27 de agosto con una doble comparecencia. A las 10:30 horas, intervendrá el ministro de Presidencia y Justicia, Félix Bolaños, para abordar la saturación de los juzgados y la Fiscalía de Ceuta a la hora de tramitar las solicitudes de asilo, además de defender el criterio de rendir cuentas en el Congreso ante las críticas de la oposición. Más tarde, a las 12 horas, la titular de Sanidad, Mónica García, dará explicaciones sobre la situación de colapso y el refuerzo de los servicios de urgencias sanitarias en la ciudad autónoma. El viernes 28 de agosto se prevé la jornada más intensa del debate político, con la comparecencia de tres ministros de peso. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, abrirá la sesión a las 9 horas para explicar el grado de cooperación diplomática con Marruecos y los procesos de devolución. A las 12 horas tomará el relevo el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, en una intervención que se anticipa muy tensa por las críticas a la coordinación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Finalmente, a las 16 horas, la ministra de Inclusión y Migraciones, Elma Saiz, detallará el despliegue de urgencia de infraestructuras como las carpas instaladas para atender la emergencia humanitaria.
El reparto territorial, en el ojo del huracán
El ciclo de comparecencias para dar explicaciones sobre Ceuta se cerrará el lunes, 31 de agosto, con las intervenciones de la ministra de Igualdad, Ana Redondo, y de la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, centrada en la situación y el reparto territorial de los más de 2,500 menores no acompañados. El tema del reparto es uno de los temas más polémicos y el PP ha jugado a fondo y ha pedido al ejecutivo de Sánchez que envíe a Ceuta «todas las unidades de extranjería y todos los funcionarios que sean necesarios» para que se puedan tramitar los expedientes de repatriación de los migrantes con urgencia: «Deben regresar todos y cuanto antes mejor».

Sobre esta cuestión, Junts solicita que Cataluña quede excluida del reparto y ha pedido valentía al presidente de la Generalitat, Salvador Illa, porque es «irresponsable seguir tensionando nuestro país». Pero voces del Gobierno ya han abierto la puerta a la posibilidad de acoger parte de estos jóvenes. El consejero de Derechos Sociales e Inclusión, Raúl Moreno, ha destacado que el ejecutivo de Salvador Illa colaborará con el ejecutivo español y hará lo que sea “oportuno” en la acogida de los menores que se le puedan asignar. A pesar de evitar hablar de cifras concretas, Moreno ha añadido que el jueves, en la conferencia sectorial que se celebrará en Madrid sobre el reparto de menores, escucharán la propuesta del gobierno español y, a partir de ahí, «actuarán en consecuencia». En cualquier caso, el titular de Derechos Sociales ha remarcado que el sistema catalán de acogida es “fuerte” y que está acostumbrado a recibir menores migrantes solos y que harán frente a la situación de la mano de las entidades del tercer sector.
El Congreso decidirá si Sánchez debe dar explicaciones
Por otro lado, la presidenta del Congreso, la socialista Francina Armengol, ha convocado este miércoles la reunión de la diputación permanente del Congreso a fin de votar si Pedro Sánchez debe ser llamado a comparecer en sesión plenaria para dar explicaciones sobre la crisis migratoria de Ceuta. Los populares han solicitado la comparecencia de Sánchez para «informar sobre la gravísima situación en Ceuta a consecuencia del incremento de las entradas ilegales de inmigrantes por vía marítima a través de Marruecos a raíz de la imposibilidad de aplicar los rechazos en la frontera en este ámbito; sobre las medidas que piensa adoptar para la integridad de soberanía nacional; así como para dar explicaciones sobre la política de cooperación del gobierno con Marruecos en materia de control migratorio».
El PP reprobará a cinco ministros en el Senado
A pesar de que los ministros comparecerán en el Congreso, el PP utilizará la mayoría que tiene en el Senado para reprobar a cinco ministros: Fernando Grande-Marlaska, José Manuel Albares, Margarita Robles, Mónica García y Ana Redondo. «Si ellos no se van, lo dirá el PP por ellos», proclamó la portavoz del PP en el Senado, Alicia García, y, además, adelantó que la reprobación de estos cinco ministros se votará en el primer pleno de septiembre. La popular cargó especialmente contra Grande-Marlaska, Albares y Robles por no acudir a las comparecencias para las que habían sido convocados en el Senado y acusó al ejecutivo de dibujar «un calendario paralelo» en el Congreso para evitar la mayoría del PP en la cámara alta. «Tres ministros, tres sillas vacías», resumió la portavoz, que acusó a los tres miembros del ejecutivo de encontrarse en «rebelión democrática» y de no dar la cara «por Ceuta, por los españoles y por España». Una vez más, las dos Españas enfrentadas en sede parlamentaria en una cuestión de estado.

