Masterchef ha ofrecido todo un espectáculo en el programa de este lunes, cuando han colocado a los concursantes en una situación muy complicada que les ha hecho sufrir de verdad. Hacía tiempo que no veíamos a los participantes quejarse tanto, pero es que tenían toda la razón. En la prueba de exteriores, les propusieron un juego infernal que consistía en comer diferentes salsas picantes para jugarse unos privilegios muy interesantes. Los concursantes que aguantaran mejor el ardor, ganarían unas ventajas que desde casa no han parecido lo suficientemente tentadoras como para tener que soportar todo aquello. Enviarían a alguien del equipo rival a la prueba de eliminación, sí, pero ¿valía la pena?
Como, en un principio, parecía que no estaban sufriendo, los jueces fueron aumentando y aumentando la dosis de picante… hasta el punto que algunos concursantes acabaron vomitando. Dos concursantes tuvieron que abandonar la cocina entre mareos y vómitos. Gema y Camila ganaron, pero no sin problemas: «Me ha salido fuego por la boca, necesito tumbarme que me estoy mareando». «Ha sido duro, quema como la muerte«, acabaría reconociendo. Y la otra, ha ido corriendo al baño: «Estoy muy mal del estómago, tengo que ir a vomitar«.

La concursante musulmana de Girona, indignada con Masterchef
En este programa, el principal perjudicado ha sido Vicente que ha acabado convirtiéndose en el segundo expulsado de la edición. Ahora bien, una de las protagonistas de la jornada ha sido la concursante de Girona. La enfermera Soko se ha negado, por su creencia musulmana, a cocinar cualquier plato con cerdo: «No puedo«, ha dicho. No quiere entrar en dilemas éticos, así que ha criticado que desde la organización no se le permita usar alguna otra carne: «Que la próxima vez me den carne para hacer fondo… Si solo hay cerdo, ¿qué hago?«.
Unilateralmente, decidió que realizaría un estofado de ternera en su lugar. ¿El problema? Que acabó haciendo un entrecot con pera glaseada y anacardos que indignó al jurado: «Yo quería los huesos de la ternera, pero como no tenía, he usado el entrecot para hacer el fondo». «¿Has usado trozos de entrecot para hacer un fondo? Esta olla vale 150 €, este plato sería impagable«, le recriminaron. Ella pidió perdón, pero no sirvió de nada: «La carne estaba pasada y el puré no sé de qué es porque la salsa es muy potente… No me gusta nada, y no te puedo permitir que hayas maltratado y usado mal el producto». Como muchos esperaban, la castigaron enviándola directamente a la prueba de eliminación y ella dejó claro que ha aprendido la lección.


Un programa que no ha convencido a los telespectadores, que creen que se han pasado. El espacio ha estado a punto de perder el liderazgo en la televisión española, una mala noticia que debe preocupar a la dirección porque solo han hecho dos emisiones.

