Adrián Gordillo interpretó un papel en la serie Aída durante casi 10 años, por lo que muchos todavía lo recuerdan como el actor detrás de El Mecos. Este martes, después de mucho tiempo, ha reaparecido en televisión y lo ha hecho para denunciar que se encuentra en una situación económica muy preocupante. Resulta que está totalmente arruinado, sin ingresos y al límite.
“No es que esté mal, es que estoy en el infierno. Lo estoy pasando fatal, no tengo dinero ni siquiera para comprar comida”, ha reconocido en esta intervención tan inesperada. Lo han entrevistado en El tiempo justo, el programa de Joaquín Prat en Telecinco, en el cual se ha mostrado roto y a punto de llorar. De hecho, el reportero ha confesado que han tenido que detener la grabación varias veces porque no podía continuar hablando.
Él que comenzó a tener éxito cuando era un adolescente, con solo 13 años, aprovechó para montar restaurantes, discotecas, amigos y dinero. El teléfono dejó de sonar, ha lamentado, y todo cambió: “En 2020 murió mi madre y, a este golpe, se sumó la muerte de mi padre y de mi abuela un tiempo después”. Que murieran todos y él se quedara sin trabajo supuso un punto de inflexión que todavía no ha superado.

El actor de Aída da detalles de los problemas económicos que padece
Ahora mismo, no puede pagar el alquiler y vive con su hermano en una habitación compartida de unos 15 metros cuadrados. En el piso hay tres personas más, así que no les sobra mucho espacio: “Tengo tres euros en el bolsillo para pasar lo que queda de mes y en la nevera solo tengo dos yogures”, ha reconocido delante del reportero.
El actor tiene un hijo de cuatro años a quien tiene que pasar la pensión, así que la cosa se complica: “Yo que tenía seis películas, series y proyectos… ahora no me llaman ni siquiera para ir a una prueba”. Ahora ha grabado el regreso de Aída y eso le ha ayudado un poco, pero no ha cobrado ni 6.000 € a cambio de los seis días de rodaje: “Ya me he gastado todo el dinero”. Y ahora no quiere que nadie lo ayude económicamente, sino que hace esta entrevista para volver a colocarse en primera línea y pedir que lo contraten: “Me da igual trabajar en un almacén, como fontanero, como actor… Me da igual, solo quiero trabajar”.

