Orenthal James Simpson, conocido popularmente como O. J. Simpson, ha muerto a los 76 años después de luchar contra un cáncer próstata. Así lo ha comunicado la familia a través de un post en Twitter, ahora conocido como X: «El 10 de abril, nuestro padre, Orenthal James Simpson, sucumbió en su batalla contra el cáncer. Estaba rodeado de sus hijos y nietos. Durante este tiempo de transición, su familia pide que respete sus deseos de privacidad y gracia«.

El tuti en el cual la familia comunicaba la muerte de O.J. Simpson | Twitter

O.J. Simpson fue una verdadera estrella de la NFL, competición en la cual debutó con 20 años y que durante una década fue uno de los grandes dominadores, primero con los Buffalo Bills (1969-1977) y con los San Francisco 49ers (1978-1979). El año 1973 fue nombrado el jugador más valioso de la liga y disputó seis Pro Bowls antes de ingresar en el Salón de la Fama de la liga norteamericana en 1985.

La cara no deportiva de O.J. Simpson

El nombre de O.J. Simpson volvió a ganar relevancia en 1994 cuando fue acusado de asesinar su mujer y un amigo. El 12 de junio de aquel año el exjugador americano encontró su pareja Nicole Brown y un amigo muertos a cuchilladas en las escalas del jardín de casa suya. La policía ordenó su detención cuatro días más tarde.

El juicio de este crimen fue sonado en los Estados Unidos, puesto que el equipo de abogados de Simpson consiguió que fuera absuelto de los cargos en un juicio que siguieron más de 100 millones de personas en todo el mundo y que hizo que el momento del veredicto causara pérdidas de la productividad de las empresas americanas por valor de 480 millones de dólares.

Simpson volvería a ser protagonista de la actividad judicial de los Estados Unidos los años 2007 y 2008, cuando se lo relacionó, y posteriormente condenar por su relación con un robo y secuestro a un hotel de Las Vegas.

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