El caso Pelicot, el proceso judicial francés donde Dominique Pelicot fue condenado a veinte años de prisión por sedar con Lorazepam a su esposa, Gisèle Pelicot, y reclutar a una cincuentena de hombres para que abusaran de ella durante una década, aún tiene repercusiones, a pesar de la sentencia de 2024. Esta semana, la fiscalía de París ha iniciado una investigación contra el sitio web, llamado Coco, que facilitó los contactos del esposo de Pelicot con desconocidos, por haber reaparecido en Internet. La unidad nacional de ciberdelincuencia de la fuerza policial francesa, la Gendarmería Nacional, se encargará de realizar las correspondientes indagaciones de información.
La justicia cerró el portal digital, rebautizado como Cocoland, por haber facilitado casos de pedofilia, violaciones y tráfico de drogas. La alta comisionada de la Infancia, Sarah el Haïry, ya alertó sobre la reapertura de la plataforma en la radio RMC, afirmando que suponía «una ofensa colectiva ante una de las violencias más graves: la pedofilia». El funcionamiento del sitio web ya fue clave a la hora de investigar lo que se ocultaba detrás y, ahora, se presenta de una forma similar, ya que no es necesario registrarse, y los únicos datos que solicita son el nombre, el sexo y la región, además de la edad, para la cual no hay ningún tipo de instrumento de verificación.
Un largo historial con la justicia
La plataforma, que comenzó a investigarse en diciembre de 2023, se vendía «como un sitio web libertino y atraía todo tipo de perfiles delictivos porque no tenía filtro», eliminando el registro de los usuarios al cerrar la sesión, apunta El País. Según los investigadores, el 70% de las conversaciones de los usuarios estaban relacionadas con el sexo o el tráfico de drogas. Entre enero de 2021 y mayo de 2024, hubo 480 víctimas implicadas.

El fundador de la página, Isaac Steidl, fue acusado de ocho delitos, entre ellos el tráfico de estupefacientes, corrupción de menores y asociación ilícita. Tanto él como su defensa, Julien Zanatta, han negado las acusaciones.
Paralelamente, este miércoles el Haïry ha denunciado la actividad de otras plataformas: «Se debe perseguir a los hombres que envían estas imágenes, a los proveedores de los sitios web y los editores». En este sentido, la portavoz de la ONG Fundación de las mujeres, Laura Slimani, y la asociación N’endors pas (No te duermas), fundada por la hija de Gisèle Pelicot, Caroline Darian, han manifestado que es probable que haya más víctimas. “No son episodios aislados, sino crímenes organizados por comunidades consolidadas que fomentan y estructuran este tipo de violencia”, han concluido en un comunicado conjunto.
