Tragedia en Grecia por la colisión frontal entre un tren de pasajeros y uno de mercancías esta medianoche pasada que ha dejado al menos 36 muertos y 85 heridos. La policía griega ha detenido esta mañana el jefe de la estación ferroviaria de Larisa, la que se encuentra más cerca del lugar de los hechos, y se está investigando su posible responsabilidad en el choque, tal como explica
Detenciones y dimisiones
El jefe de la estación más próxima al lugar del accidente ha quedado formalmente detenido este miércoles por la mañana, después de que las autoridades griegas hayan interrogado varios funcionarios que trabajan en el tráfico ferroviario para esclarecer los motivos por los cuales el tren de pasajeros y el de mercancías circulaban por la misma vía, hecho que ha acabado con la colisión entre los dos trenes. El responsable de la estación ha detallado que el reparto de los trenes a las diferentes vías se regula a través de un sistema automático y que, este, falló. Ahora, la policía griega trabajar para descubrir si se trata de una concatenación de fallos técnicos y si se trata de un error o de negligencia humana.

El ministro de Transporte, Konstantinos Karamanlis, ha presentado su dimisión este mismo miércoles. Karamanlis ha remarcado que cree que es un «deber» apartarse del cargo como un «pequeño gesto de respeto» para las personas que han muerto «injustamente». El ministro ha asumido en primera persona «la responsabilidad de las deficiencias del estado y el sistema político griego durante años».
Tres días de luto en Grecia
Las autoridades griegas han remarcado que el número de víctimas seguirá aumentando porque, tal como ha explicado el alcalde de Tempe, Giorgos Manoli, a causa del choque, los tres primeros vagones del tren de pasajeros han llegado a temperaturas de entre 1.200 y 1.500 grados centígrados. De hecho, algunos medios locales ya aumentan a 40 el balance de muertes. Las autoridades griegas han declarado tres días de luto en todo el país en recuerdo a las víctimas mortales del siniestro de este miércoles.
