El temporal que ha puesto a Cataluña en tensión en los últimos días comienza a amainar. Protección Civil ha desactivado este domingo por la noche el nivel de alerta del plan Neucat, dedicado a enfrentar las emergencias relacionadas con las nevadas; y lo rebaja a escala de prealerta. Mantiene, sin embargo, el aviso por los fuertes vientos que se podrán sentir en puntos del Principado durante la mañana del lunes. Según las estimaciones del Meteocat, el Penedès y el Tarragonès podrían sufrir ráfagas de más de 72 kilómetros por hora durante la primera mitad de la jornada.
La alerta por nevadas ha caído después de que la situación haya mejorado sustancialmente respecto al sábado. Aun así, en algunas regiones del país aún se insta a la ciudadanía a mantener precauciones. Es el caso de las comarcas del Pirineo, donde se pueden superar los 10 centímetros de nieve acumulada a partir de los 900 metros de altitud. De hecho, la carretera C-28 permanece cerrada en su paso por el puerto de la Bonaigua por el riesgo de aludes que aún detectan las autoridades.

150 avisos
El temporal ha provocado un pico de actividad para los Bomberos de la Generalitat, que han tenido que atender cerca de 150 avisos por nieve en las últimas 24 horas. Desde la noche del sábado hasta este domingo por la noche, los especialistas han tenido que retirar árboles caídos de las carreteras y vigilar la seguridad de la ciudadanía frente a posibles deslizamientos, entre otras emergencias. Los Bomberos destacan la caída de un árbol de gran tamaño en Cardedeu como uno de los incidentes que ha causado más problemas en el entorno. En total, desde el inicio del episodio meteorológico extremo, se han atendido 500 avisos de emergencias, especialmente desde la Cataluña central y desde el Camp de Tarragona. El teléfono de emergencias 112 ha recibido más de 1.260 llamadas relacionadas con el temporal, si bien ya no ha comunicado avisos en las últimas dos horas, ante la mejora del tiempo en muchas de las zonas afectadas.


