Las inundaciones de este martes en Badalona han reabierto la polémica sobre el envío de mensajes de alerta a los móviles para avisar de tormentas fuertes o lluvias inminentes. El alcalde de la ciudad, Xavier García Albiol, aseguró que había recibido una alerta de la Generalitat alrededor de las 15.45 por la previsión de lluvia intensa en el Barcelonés y especialmente en Badalona –que luego compartió en sus redes sociales–, pero cuestionó que Protección Civil decidiera no enviar ningún mensaje ES-Alert para avisar directamente a la ciudadanía como ha hecho en otras ocasiones.

Desde Protección Civil, que a media tarde activaron el plan Inuncat en fase de alerta por las lluvias, ha justificado la decisión por la imprevisibilidad de las lluvias que barrió el litoral barcelonés este martes. El subdirector de Protección Civil, Sergio Delgado, ha explicado que a primera hora el Servicio Meteorológico de Cataluña (Meteocat) preveía episodios de lluvia intensa de hasta 20 litros por metro cuadrado en media hora y se había puesto en prealerta a los municipios del litoral y el prelitoral del área de Barcelona. Al mediodía, el seguimiento de la situación meteorológica detectó un empeoramiento de las previsiones y avisaron a los municipios más afectados, entre los que estaba Badalona, y pidieron que los ayuntamientos comunicaran cualquier incidencia.
⚠️ S'activa en Alerta el pla #INUNCAT
— Protecció civil (@emergenciescat) December 16, 2025
El @meteocat ha fet un avís d'observacio de xàfecs de més de 100 l/m2 en 24 h al Barcelonès, especialment a Badalona ⛈️
La pluja intensa continuarà, com a mínim durant 1h
Cal evitar desplaçaments innecessaris i extremar la prudència❗️ pic.twitter.com/8waBLjsW81
Las inundaciones de Badalona, un fenómeno localizado e imprevisible
No fue hasta las 18.30 que se tuvo conocimiento de las primeras afectaciones importantes –como el colapso de muchos puntos de Badalona, cortes de luz en varios barrios de la ciudad o las inundaciones en el metro– y, como ninguna suponía un riesgo grave para la vida de las personas, Protección Civil decidió que no era necesario enviar ninguna alerta a los móviles. El Gobierno defiende que fue una tormenta muy localizada y que, a pesar de que cayeron más de 100 litros por metro cuadrado, era un fenómeno difícil de prever.

