Ca l’Amador mantiene abierta su cocina desde 1563 en Casserres, convirtiéndose en un símbolo de tradición y autenticidad que no tiene equivalente en España.
Una joya olvidada del Moianès te espera a menos de dos horas de Barcelona. Granera, con menos de 100 habitantes, ofrece naturaleza, historia y silencio en estado puro.