La CUP moverá ficha en el Parlamento de Cataluña y presentará dos propuestas de resolución en materia de política lingüística en el debate de política general. Según ha podido saber El Món, que ha tenido acceso a las dos iniciativas que registrará, la formación anticapitalista plantea una enmienda a la totalidad en la gestión del Gobierno en cuanto al catalán en la escuela y en la función pública, y fija un calendario de exigencias que pasa por la derogación de la ley del catalán en la escuela de 2022 y el fin del «bilingüismo por defecto» en las instituciones.
En la primera de las dos propuestas, la CUP insta al ejecutivo de Salvador Illa a derogar íntegramente la Ley 8/2022 y el decreto ley 6/2022, un marco normativo aprobado hace cuatro años que, según sostienen los cupaires, «ni ha detenido las sentencias que imponen el 25% de castellano en las aulas, ni ha hecho efectivo el uso del catalán en todos los centros». Ante esto, la formación apuesta por aprobar medidas legislativas para la «regulación de los usos lingüísticos en los proyectos educativos de centro» a partir del proyecto de ley registrado por la misma CUP. Además, el partido recuerda que la ley de educación de Cataluña, la LEC, que está «plenamente vigente», establece que el catalán «es la lengua normalmente empleada como vehicular y de aprendizaje». En definitiva, el objetivo de este primer punto es rechazar cualquier «imposición judicial de un 25% de castellano en las aulas».
Paralelamente, esta misma propuesta de resolución pide al Gobierno cumplir con la moción aprobada por el Parlamento el pasado mes de junio, donde se establece que antes del 31 de diciembre de 2026 se debe desplegar una Estrategia Nacional de Acceso a la Lengua. Esta iniciativa prevé garantizar formación gratuita sin listas de espera, ayudas para que las condiciones económicas o laborales no impidan aprender catalán, formación lingüística en las empresas y la implantación de indicadores públicos para la evaluación de resultados.

Fin al «bilingüismo por defecto» en la Generalitat
El tercer punto de esta primera se dirige directamente al funcionamiento de la administración catalana. La CUP pide eliminar la duplicación sistemática de documentos en castellano antes del fin del curso 2026-2027. Según el texto, Cataluña no es una «nación bilingüe, sino bilingüizada», motivo por el cual el catalán debe volver a ser la lengua ordinaria y única por defecto en plantillas, sistemas informáticos, carnets y rotulación. Y, además, la propuesta también establece que la documentación en castellano u otros idiomas solo se emitirá «cuando la persona interesada lo solicite expresamente».
Evaluación externa y fin de la otorgación automática del C1 en la ESO
La segunda propuesta de resolución de la CUP, a la que también ha tenido acceso este diario, está centrada estrictamente en el ámbito educativo. En el texto, los cupaires plantean eliminar progresivamente la pauta actual que otorga automáticamente el certificado del nivel C1 de catalán al finalizar la ESO. Para reemplazarlo, proponen una prueba anual, gratuita y multinivel para todo el alumnado de 4º de ESO a partir del curso 2026-2027. Esta evaluación, corregida de manera externa por la Agencia de Evaluación y Prospectiva de la Educación, medirá la comprensión y expresión oral y escrita según el marco europeo común de referencia.
La CUP establece un período transitorio de tres cursos conviviendo los dos sistemas, para exigir a partir del curso 2029-2030 la acreditación efectiva de la competencia para obtener el certificado de C1, aunque aclaran que el resultado no condicionará la obtención del título de ESO. Finalmente, el texto pide la publicación trimestral de datos sobre la actuación de la Inspección de Educación –incluyendo quejas e incumplimientos lingüísticos–, la puesta en marcha de un buzón confidencial de denuncias y el refuerzo del apoyo de acogida lingüística para todo el alumnado recién llegado durante el curso 2026-2027, incluido el procedente del resto del Estado español.

