«Iniciamos una etapa en la que es previsible un aumento de la protesta y de la conflictividad en el espacio público». Esta es la primera reflexión del exjefe del cuerpo de los Mossos d’Esquadra, el comisario en excedencia Eduard Sallent, justo después de la Diada de este año y de los diferentes altercados que se han vivido en la calle entre Mossos d’Esquadra e independentistas o entre antifascistas con simpatizantes de la extrema derecha durante la víspera y la Diada. Así lo señala a través de un tuit en la cuenta de la red X de Segurament, la consultora en seguridad e inteligencia que dirige.
Sallent, que desarrolló gran parte de su carrera en la Comisaría General de Información y fue el impulsor, en la Prefectura, del plan para ampliar las funciones analíticas y de prospectiva de la policía, así como del uso de la inteligencia artificial, predice que las movilizaciones serán «más frecuentes, polarizadas, heterogéneas y complejas de gestionar». Por ello propone medidas para gestionar estas nuevas situaciones de crisis. Así, plantea que en «este escenario se necesita una doctrina de orden público renovada y recursos suficientes».
En este sentido, Sallent recomienda «redefinir las capacidades de inteligencia y los procedimientos operativos». Unos cambios que también deben tener en cuenta «garantizar el derecho de reunión y manifestación, la seguridad de las personas y los bienes y el orden público». Una garantía que «será mucho más exigente» en esta etapa.
Iniciamos una etapa en la que es previsible un aumento de la protesta y de la conflictividad en el espacio público. Movilizaciones más frecuentes, polarizadas, heterogéneas y complejas de gestionar.
— Segurament 🇪🇺 (@EduardSallent) September 12, 2026
En este escenario se necesita una doctrina de orden público renovada y recursos suficientes.…
Una idea nada casual
No es casual que la síntesis de la situación que bosqueja Sallent sea no solo justo después de la Diada, con varias manifestaciones antifascistas contra formaciones ultraderechistas como Núcleo Nacional, o contra partidos con tesis islamófobas, como Aliança Catalana, así como de jóvenes independentistas y antifascistas que recibieron por parte de las unidades antidisturbios de los Mossos por defender la independencia del país.
Es importante tener en cuenta que el comentario de Sallent, normalmente poco proclive a comentar el trabajo de la policía de la Generalitat, se enmarca en el cambio de rumbo en la prefectura y en la consejería de Interior, tras la dimisión de Josep Lluís Trapero como director general de la Policía y la jubilación del comisario jefe del cuerpo, Miquel Esquius, y su relevo, con Ferran López al frente de la dirección y la comisaria Silvia Catà como jefa del cuerpo.

