Miguel Bosé y Nacho Palau tienen una relación digna de montaña rusa. Después de vivir 20 años juntos, en los que tuvieron cuatro hijos en común -que han generado controversia, debido a un juicio muy polémico por la custodia- decidieron separarse. Se han criticado públicamente, pero nunca han dejado de reunirse y pasar parte de las vacaciones juntos. Ahora, esta imagen de normalidad se ha repetido y los fans ya no saben qué pensar de todo esto. El cantante ha vuelto a elegir Mallorca como destino de sus vacaciones de verano. La isla balear se ha convertido desde hace años en uno de sus refugios preferidos y, en esta ocasión, el viaje ha tenido un componente especialmente simbólico con el reencuentro de sus dos hijos con los otros dos hijos de su expareja.
Y hacemos aquí un paréntesis para recordar cómo había quedado la situación familiar después de la batalla judicial. El escultor valenciano pedía que los cuatro niños fueran considerados hermanos biológicos, ya que nacieron en dos gestaciones subrogadas que pagaron durante su relación y se habían criado como hermanos toda la vida. Al frente, un Miguel Bosé que no quería reconocer a los dos gemelos que se habían gestado con el ADN de Nacho Palau y no el suyo, cosa que sí habían hecho con los otros gemelos. Nacho perdió y, desde entonces, los niños viven separados: cada uno con su padre biológico. Estas vacaciones, sin embargo, las están pasando todos juntos y eso es destacable.
¿Qué hace Miguel Bosé en Mallorca? Reunión con los cuatro hijos
El medio digital Informalia ha podido saber que Miguel Bosé ha viajado a la isla con Tadeo y Diego, mientras que Ivo y Telmo -que viven con Palau en Valencia- también se han desplazado para que los cuatro hermanos puedan compartir unos días juntos. Con el paso del tiempo, parece que las tensiones entre Miguel Bosé y Nacho se han ido suavizando. Finalmente, llegaron a un acuerdo para que los cuatro hermanos continuaran manteniendo el contacto, con encuentros varias veces al año y la reunión de este verano en Mallorca es una muestra de que este entendimiento sigue vigente.
El programa YAS Verano añade, por su parte, que Miguel Bosé se ha instalado en una finca situada en la sierra de Tramuntana, cerca de Esporles. Se trata de una propiedad de grandes dimensiones, pero sin grandes lujos más allá de una piscina y que ofrece al cantante el aislamiento y la calma que suele buscar durante sus vacaciones. Su madre, la actriz Lucía Bosé, tenía allí una casa donde la familia pasaba largas temporadas cuando Miguel era pequeño, un vínculo que explica que continúe eligiendo este lugar verano tras verano.

Estas vacaciones llegan antes de un importante cambio de vida. Cabe recordar que, en septiembre, Miguel Bosé y sus hijos iniciarán una nueva etapa en Andorra. Allí, el cantante ya tiene prácticamente listo el chalet que ha alquilado en la urbanización Guem, en Escaldes-Engordany. La vivienda, por la que pagará cerca de 10.000 euros mensuales, será la nueva residencia familiar tras una larga temporada viviendo en México. Si acortar la distancia geográfica ayuda a un acercamiento sentimental entre los hermanos, es cuestión de tiempo saberlo.

