Muchos catalanes se encomiendan a la prestigiosa editorial de guías de viajes internacional Lonely Planet en la hora de decidir a qué lugares hacer un viaje en familia o con amigos durante las vacaciones, puesto que se trata de una herramienta que facilita información muy completa y detallada sobre innumerables destinos, por muy recónditos que sean. Una serie de recomendaciones que permite a las personas que optan para diseñarse un viaje cumpliendo con sus gustos. Ahora bien, ¿y si lo planteamos a la inversa? ¿Qué recomendaciones hace la guía internacional de Cataluña?
La Barcelona de Gaudí y el modernismo
La principal recomendación, como no podía ser de otro modo, es el entramado monumental del modernismo de la capital catalana, especialmente las obras de Antonio Gaudí. Destacan la Sagrada Familia por su belleza arquitectónica -a pesar de que a estas alturas todavía no está acabada-, el Park Güell, el cual consideran que es un destino para “perderse para vivir un cuento de duendes y hadas”, y la Pedrera. También subrayan el “cruce de la discordia”, puesto que son los 100 metros lineales “más espectaculares del modernismo barcelonés”. Es en este punto de la capital catalana donde se puede ver la Casa Batlló, otra de las obras magnas de Gaudí.

La iglesia de Santa Maria de Mar
Todavía en la capital catalana, la prestigiosa guía de viajes internacional también recomienda especialmente la iglesia de Santa Maria de Mar, conocida como la catedral de Mar -a pesar de que no ostenta este título eclesiástico. Gracias a la armonía de sus proporciones, es uno de los ejemplos más “perfecto” de arquitectura gótica. Según Lonely Planet, el interior transmite “serenidad” a todo aquel que se sienta en sus bancos, y destaca especialmente el rosetón que corona la basílica. Una obra artística de vitrales que ilumina el interior del edificio y crea un ambiente “mágico”.

La Costa Brava
Como no podía ser de otra manera, uno de los puntos del territorio mejor valorados es la Costa Brava, el tramo litoral más agreste de Cataluña, que se extiende a lo largo de 214 km desde Portbou hasta la desembocadura del río Tordera, cerca de Blanes. Esta costa, estimada e inmortalizada por pintores y escritores de la talla de Salvador Dalí o Josep Pla, guarda rincones tan singulares como el aislado pueblo de Cadaqués, célebre por su vinculación con el mismo Dalí, el golf de Roses, uno de los humedales más importantes de la península Ibérica o el archipiélago de las Islas Medas, con un fondo submarino que parece extraído de una obra de Jacques Cousteau, entre otros.

La Tarragona romana
La cuarta recomendación de la prestigiosa guía internacional es la antigua Tarragona romana, es decir, los restos de las edificaciones de “la antigua ciudad imperial” que dominó el mar Mediterráneo durando siglos. Destacan especialmente el anfiteatro o el foro romano, que tuvo un papel fundamental en la presencia eclesiástica de la población, pero también los tramos de muralla que hoy en día todavía siguen de pie.

El ‘call jueu’ de Girona
Por último, Lonley Planet destaca especialmente el call jueu de Girona, puesto que es “una de las juderías mejor conservadas de Europa”. Situado en pleno centro de la ciudad, el entramado de callejones esconde varios secretos, como una de las plazas más pequeñas del mundo. Recomiendan visitar la antigua sinagoga, que hoy en día se ha reconvertido en el Museo de Historia de los Judíos, y hacer una parada obligatoria a la catedral, que se levanta, se abre una inmensa escalinata. A banda, pero, y fuera del callo judío, también aseguran que es imprescindible pasear por el borde del río Onyar y ver el skyline de colores del centro de la ciudad, una de las imágenes “más icónicas” de Girona.


