La crisis de Rodalies está dejando a oscuras a todos los estamentos de las infraestructuras catalanas. La falta total de comunicación que denuncian los usuarios desde la mañana del pasado miércoles parece afectar también a los gestores políticos de los trenes. Es el caso del comisionado de la Generalitat para el Traspaso de Rodalies, el exconsejero Pere Macias. El encargado de supervisar la cesión al Gobierno de la gestión de los ferrocarriles ha asegurado, en declaraciones a Rac 1, que «no tiene información para opinar» sobre la reactivación de la red ferroviaria, y si pasará o no pasará el lunes. «El objetivo es que se abra lo antes posible», ha desviado; todo defendiendo que «las cosas están bien orientadas».
De hecho, Macias ha reconocido que el Gobierno se mantuvo también ajeno a la reactivación temporal del servicio de la mañana del sábado, que ha calificado de «sorpresa». «El Gobierno se encontró ante esta sorpresa e hizo lo que tenía que hacer», ha valorado. Cabe recordar que el ejecutivo socialista ordenó cerrar de nuevo las vías tras unas horas de funcionamiento accidentado, una suspensión que se ha mantenido este domingo. Ha añadido, además, que el responsable de decidir sobre la seguridad de las infraestructuras es su titular, Adif; quien también aseguró que el colapso estaría solucionado el jueves por la mañana, sin mucho éxito. En Ferrocarriles, ha recordado, también hubo un desprendimiento hace dos días -concretamente, en la línea de Manresa-, sin afectaciones significativas sobre la circulación. La diferencia, ha argumentado, ha sido la inversión que el ejecutivo ha dedicado a los Catalanes, y que no ha tenido réplica por parte de Renfe y Adif en la red de Rodalies.

Inclemencias climáticas
Macias ha apuntado, como ya lo hizo el pasado sábado la consejera de Territorio, Sílvia Paneque, a las inclemencias meteorológicas como parte de la causa del colapso en Rodalies. Aun así, ha negado que futuros episodios de precipitaciones intensas, como el que ha vivido Cataluña las últimas semanas, deban obligar a detener la oferta de movilidad para la ciudadanía. El problema, ha razonado, ha sido una «acumulación de agua» que hacía años que no se daba en Cataluña. La tensión climática, cabe decir, se hará más evidente en los próximos años; hasta el punto que Paneque ha instado a las instituciones españolas a «correr todo lo que no se ha caminado» a corto plazo para recuperar el tiempo perdido en términos de actualización de los equipamientos ferroviarios. «Rodalies se ha visto superado», reconoció la titular de Territorio el pasado sábado en una comparecencia.


