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Las incidencias en el servicio de Rodalies se acumulan y los motivos son diversos. Los últimos temporales han llevado la infraestructura al límite, pero los usuarios también sufren las consecuencias de los robos de cobre o de las retenciones, constantes en las estaciones de la región metropolitana de Barcelona. Cuando hay incidencias, Adif gestiona todo lo referente a la infraestructura, la seguridad y la reparación. Mientras tanto, Renfe activa los planes de explotación y contingencia, reorganiza el servicio y moviliza, cuando es necesario, transporte alternativo por carretera. 

Todo esto genera un protocolo ineficaz que no consigue detener la incertidumbre de los pasajeros, según se lamentan las plataformas de usuarios. La consejera de Territorio, Sílvia Paneque, ha admitido que el Departamento de Territorio “es consciente” de que la información que despliega Renfe “no siempre alcanza el nivel de claridad e inmediatez deseable”. “Por eso se trabaja con los operadores para mejorar la información en tiempo real, la coordinación entre canales y la orientación al usuario”, apunta la consejera en una respuesta parlamentaria a los Comunes. 

Las últimas semanas han estado marcadas por las incidencias que el temporal ha provocado en el servicio de diferentes líneas, especialmente la R2, la R8 y la R11. Consultados por El Món la semana pasada, varios pasajeros lamentaban, desde la estación de Granollers, la desorientación y las dudas sobre cuál de todos los trenes debía salir antes. La seguridad privada del recinto era la encargada de desviar a los usuarios a los andenes, mientras que los informadores se ocupaban del servicio alternativo de autobuses. También hubo problemas en la R1 –que opera en el Maresme– y la R7 –que une Sant Andreu con la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB). 

Los autobuses alternativos no han dado abasto a primera hora, según ha admitido Renfe| G.G.

Preocupación por los robos de cobre

Más allá de los temporales, los robos de cobre también han ganado protagonismo en los últimos años. El cobre es uno de los materiales más rentables en el mercado negro y los Mossos d’Esquadra calculan que hay unos 16 robos cada día en Cataluña. Concretamente, la red de trenes catalana ha sufrido unos 150 robos desde principios de año, casi un robo por día. Según una información de La Vanguardia, esta cifra supone el 40% de los robos que hay en todo el Estado. 

En el caso de Rodalies, estas acciones se producen en zonas accesibles y de baja visibilidad, especialmente en horario nocturno. En este sentido, se observa, apunta el departamento en la respuesta parlamentaria, una recurrencia en determinados corredores y entornos metropolitanos, “especialmente en líneas de Rodalies con elevada intensidad de circulaciones”. 

Territorio ha configurado un grupo de trabajo específico con Adif y Renfe para abordar estos robos con “medidas de protección física y tecnológica en la infraestructura”, como pueden ser cierres, más servicio de videovigilancia u otros sistemas disuasorios. También se ha focalizado la actividad policial en puntos críticos, en el marco de los planes operativos contra el robo de metal, y se ha pedido priorizar los “tramos vulnerables”.

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