La Autovía A-2 es una de las grandes carreteras de Cataluña. La Autovía del Nordeste (A-2), como es conocida, juega un papel clave en la movilidad entre la capital de Cataluña, Barcelona, y la capital española, Madrid, pasando por ciudades como Lérida o Zaragoza. Una autovía que a pesar de su importancia presenta deficiencias graves que comprometen la integridad de los viajeros y que ya ha provocado varios accidentes. Ante esta situación la Unidad de Carreteras del Estado en Lérida y la Dirección General de Carreteras se han movido de urgencia para llevar adelante un contrato de emergencia para renovar de manera integral el firme de un tramo de la A-2 en la Segarra; un tramo donde se han registrado varios accidentes y que lleva tiempo en mal estado.
El temporal de lluvia y viento de las últimas semanas ha agravado una situación delicada y ha hecho que hayan aparecido nuevos baches y roturas en la vía, tal como ha señalado a la ACN el subdelegado del gobierno español en Lérida, José Crespín. Crespín ha destacado que la actuación sobre la A-2 supondrá rehacer el pavimento de la autovía entre las localidades de Cervera y Ribera d’Ondara, donde ya se estuvo trabajando durante el fin de semana y que este lunes ha obligado a cortar un carril en cada sentido de la marcha de esta vía.
Una vía deteriorada
Los alcaldes de la zona y los usuarios de esta carretera llevan tiempo denunciando el mal estado de la vía. En declaraciones recogidas por la ACN el alcalde de Cervera, Jan Pomés, ha señalado que el pavimento, ya dañado, se ha deteriorado aún más con las nevadas y lluvias de los últimos meses. Pomés ha añadido que el viernes aparecieron «elementos metálicos» de origen desconocido en la carretera, un hecho que generó un «cóctel» en la carretera que dejó una veintena de vehículos afectados, muchos de ellos con las ruedas pinchadas.

Los alcaldes reciben, por fin, las obras
Los alcaldes de la zona llevaban tiempo reclamando que el Estado invirtiera en la reparación de esta autovía. Pomés ha señalado que en septiembre ya se llegó a un acuerdo con el gobierno español para ejecutar las obras de mejora, unas obras que deberían comenzar en marzo. El alcalde de Cervera, sin embargo, señala que esperan que las obras «lleguen lo antes posible y que no haya más incidencias» y denuncia «la falta de mantenimiento prolongada durante muchos años». Uno de los otros alcaldes de la Segarra, Francesc Sabanés, alcalde de Ribera d’Ondara ha denunciado el estado «deplorable» de la carretera y ha celebrado que el Estado español pise el acelerador para ejecutar obras de emergencia. «Lo que ha pasado estos días no es más que la realidad de cómo está. Menos mal que no tengamos que lamentar ningún incidente porque parece que Cataluña se acabe en la Panadella», ha dicho.

