La emisión de gases contaminantes de efecto invernadero ha terminado provocando un calentamiento global que parece no tener freno y esta contaminación también tiene una afectación directa sobre los humanos, ya que la emisión de gases contaminantes afecta gravemente la salud de los habitantes del planeta. Este domingo, La Marató del 3cat 2024 recauda fondos para la lucha contra las enfermedades respiratorias, estrechamente relacionadas con la contaminación.

Un problema global

La contaminación ambiental supone un grave problema para los ecosistemas de la Tierra. Para la salud de todos los países (independientemente si los ingresos de estos países son bajos, medios o altos). Según las estimaciones de un estudio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) la exposición a la contaminación ambiental en las ciudades y zonas rurales acaba causando un total de 4,2 millones de muertes prematuras cada año, una mortalidad asociada con la exposición a la materia particulada fina (PM) y supone graves problemas para la salud humana porque provoca la proliferación de enfermedades cardiovasculares y respiratorias.

En un informe de la OMS se detalla que el 68% de las muertes prematuras relacionadas con la exposición a la contaminación ambiental fueron causadas por las cardiopatías isquémicas y los accidentes cerebrovasculares, el 14% fueron causadas por enfermedades pulmonares obstructivas crónicas (EPOC), el 14% fueron provocadas por infecciones agudas de las vías respiratorias bajas y el 4% por cánceres de pulmón.

Contaminación sobre Barcelona / ACN

La contaminación, además, entiende de clases sociales y la OMS alerta que el impacto para la salud que supone la exposición a agentes contaminantes al medio ambiente está «desproporcionado» porque el 89% de estos 4,2 millones de muertes prematuras se registran en países que cuentan con ingresos bajos y medios -especialmente se ven afectadas zonas del Asia Sudoriental y del Pacífico Occidental-.

Los agentes contaminantes que amenazan la salud

Para poder combatir el impacto de estos contaminantes primero se debe identificar cuáles son. La OMS ofrece una lista en la que se detalla cuáles son estos agentes contaminantes ambientales:

Materia particulada (PM)

Las partículas como los sulfatos, los nitratos, el amoníaco, el cloruro de sodio, el carbono negro, los polvos minerales y el agua están estrechamente ligadas a los problemas de salud. Una mayor exposición a estos agentes contaminantes puede conllevar un riesgo superior de sufrir problemas de salud, ya que el material particulado contiene sólidos microscópicos y gotas de líquido que se pueden inhalar (por su pequeño tamaño) y pueden llegar a la profundidad de los pulmones, y algunas incluso pueden alcanzar el torrente sanguíneo.

Monóxido de carbono (CO)

El monóxido de carbono -no confundir con dióxido de carbono (CO₂)- es un gas tóxico, incoloro, inodoro e insípido, es decir, pasa desapercibido como un fantasma. Cabe destacar, sin embargo, que es un agente contaminante totalmente nocivo –es la causa más común de muerte por envenenamiento en los Estados Unidos– y se produce cuando hay una combustión incompleta de combustibles como el petróleo, carbón vegetal, gas natural y queroseno. Cuando este gas entra en el organismo a través de los pulmones llega hasta la sangre y reemplaza el oxígeno causando una reducción de la capacidad para transportar oxígeno de la sangre y hace que las células no puedan usar el oxígeno que les llega.

Ozono (O3)

Lo primero que se debe considerar al hablar de Ozono es no confundir con la capa de ozono en la atmósfera superior. El ozono a nivel del suelo es uno de los principales contaminantes y una gran concentración de este gas incoloro puede provocar daños a la salud como irritar el sistema respiratorio, agravar el asma y las enfermedades pulmonares crónicas o reducir la función pulmonar, disminuir la esperanza de vida.

Dióxido de nitrógeno (NO2)

El NO2 es un gas proveniente de la combustión de combustibles en los sectores del transporte e industrial. Inhalar este gas conlleva un aumento del riesgo de sufrir infecciones respiratorias y puede acabar provocando un deterioro de la función pulmonar.

Dióxido de azufre (SO2)

El SO2 es un gas incoloro, pero que cuenta con un olor penetrante. Este gas se produce después de la quema de combustibles fósiles (carbón y petróleo) y la fundición de menas donde haya azufre. La exposición a este gas es irritante para los ojos, garganta y vías respiratorias y su sobreexposición puede provocar inflamación y irritación, ardor en los ojos, tos, dificultades respiratorias y sensación de opresión en el pecho.

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