El Col·legi de Metges de Barcelona (COMB) ha archivado la queja interpuesta por Anna M. P., la paciente que denunció una discriminación lingüística de un médico del servicio de urgencias del Hospital Universitari Dexeus de Barcelona, que el 15 de septiembre de 2024 se negó a atenderla porque ella quería hablar en catalán, y el volante de prestación asistencial, redactado por otro profesional sanitario, calificó de «xenófoba» la petición de la mujer, que tuvo que esperar una hora para ser atendida por el segundo médico con la ayuda de un traductor. Ahora, más de un año y medio después de los hechos, el COMB concluye que no queda acreditada la «infracción de la normativa deontológica», como ya hizo anteriormente el Departament de Salut. Sin embargo, admite que «no se siguieron las indicaciones» del documento de Protocolo de Derechos lingüísticos de los usuarios del centro hospitalario y se le recomienda mejorar sus competencias en lengua catalana. La afectada ha quedado «muy decepcionada» con la respuesta obtenida y, en declaraciones a El Món, lamenta que la dejen a ella como una «mentirosa». Así, critica que «el que insultó resulta ser el agredido», pero deja claro que continuará su lucha: «Ahora que sé el nombre del médico, seguiré con la denuncia por negar la asistencia médica a un paciente en urgencias».

En el expediente informativo, al que ha tenido acceso este diario, el colegio profesional recoge el argumentario de Anna sobre los hechos ocurridos en el servicio de urgencias de la Dexeus, donde acudió por un episodio de amnesia. «Comenzó a exponerle el motivo de consulta al médico en su idioma materno, el catalán», explica, pero añade que el doctor «la interrumpió argumentando que no entendía el catalán y le pidió que le hablara en castellano aduciendo que se encontraban en España y así se entenderían todos» –«Estamos en España», le dijo–. El documento recoge que Anna se negó y que fue atendida por otro médico, junto con un «profesional supervisor que hacía de traductor de algunas palabras», y destaca que «se produjo una situación que requirió la asistencia inicial del cuerpo de Mossos d’Esquadra».

Seguidamente, el COMB explica en el documento que el jefe de urgencias del Hospital Dexeus presentó como alegaciones el documento de Protocolo de Derechos lingüísticos de los usuarios, que, según dice, «conocen todos los profesionales del centro». En este caso concreto, el informe dice que «parece ser que el Dr. Ugarte no siguió las indicaciones que se exponen» en el protocolo de «forma rigurosa», pero el profesional sanitario alega que se sintió «agredido verbalmente e insultado por el familiar que la acompañaba», que era el marido de Anna. «Este hecho, lo forzó a terminar la visita en ese momento al entender que no presentaban la confianza necesaria para una buena relación médico-paciente y seguidamente se notificó al cuerpo de Mossos d’Esquadra, tal como también manifiesta la paciente en su escrito», añade.

Fachada del Hospital Universitari Dexeus / Quironsalud

«No queda acreditada la infracción de la normativa»

Ante esto, el COMB concluye que «no queda acreditada la infracción de la normativa deontológica o profesional» del médico, pero recomienda al doctor Ugarte, y así se le ha trasladado, que «la mejora en el ámbito competencial de la comunicación y competencia lingüística en catalán es esencial para la calidad del acto médico en Cataluña». Por otro lado, sin embargo, el COMB deja claro que «no tolera situaciones de falta de respeto hacia los profesionales sanitarios». «Las expresiones ofensivas, los insultos o cualquier forma de agresión verbal no son aceptables y contradicen los principios de convivencia y respeto mutuo que deben regir la relación asistencial», sentencia.

Fuentes del Col·legi de Metges de Barcelona han explicado a El Món que el colegio profesional analiza «estrictamente» los hechos desde la perspectiva del cumplimiento de la normativa deontológica, ya que esta es su competencia. «Se ha archivado el expediente con recomendaciones, lo que significa que se considera que hay margen de mejora por parte del médico en cuanto a la adquisición de la competencia lingüística en catalán», destaca, pero puntualiza que incumplir las indicaciones del centro hospitalario no es lo mismo que una infracción en el cumplimiento del código deontológico.

Parte de la respuesta del COMB a la paciente / JMB

El COMB ve «básico» respetar el derecho del paciente para expresarse en su lengua

Por otro lado, el COMB señala que uno de los elementos «nucleares» para establecer una buena relación asistencial es la comunicación, y subraya la importancia que tiene la lengua. Así mismo, manifiesta que «respetar el derecho del paciente para expresarse en su lengua –y sobre todo en su territorio– es básico, y adquirir la competencia para expresarse en la misma también debe ser un objetivo y es deseable para una buena comprensión mutua».

Finalmente, expone que en Cataluña coexisten el catalán y el castellano, pero destaca que la normativa indica que el paciente «tiene derecho a recibir la asistencia en la lengua oficial que prefiera, y por tanto el médico que trabaja en un país donde coexisten dos lenguas oficiales, debe procurar ser competente en ambas». Además de los derechos lingüísticos de los pacientes, el Colegio añade que «también hay que tener presente que adquirir la competencia para expresarse en la lengua del paciente debe ser un objetivo y que es deseable para una buena comprensión mutua y, por tanto, para la mejora del acto asistencial».

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