Las familias de los presos han enviado una carta al papa León XIV señalando las costuras del sistema penitenciario catalán antes de su visita a Brians 1, prevista para el miércoles por la mañana, dentro del programa de su viaje a Cataluña, en el que visitará también Barcelona. La carta cuestiona prácticas como el régimen de aislamiento o las contenciones y recuerda al pontífice que, en Cataluña, se han suicidado cinco internos desde principio de año. El jefe de la Iglesia visitará el centro de Sant Esteve Sesrovires, que es, según recuerdan los familiares, “el que más denuncias ha recibido por presuntos maltratos, prácticas de aislamiento, contenciones mecánicas y también suicidios”.
El escrito enviado al Papa afirma que el sistema catalán “no cumple los protocolos internacionales”, aunque, comparado con otros países que haya podido visitar, “puede parecer aparentemente muy avanzado”. “En realidad, está lejos de los objetivos que marcan tanto la Ley General Penitenciaria como otras disposiciones y reglamentos”, dicen las familias, que también ven “síntomas de clara regresión impropios de una sociedad occidental desarrollada”.
En este sentido, piden al Papa un compromiso firme contra “el uso abusivo de la práctica de contenciones mecánicas”, a menudo descontextualizadas e invisibilizadas, según detallan de forma recurrente las familias. También se pide acabar con el régimen de aislamiento, entre otras medidas que suponen un “deterioro de la salud mental”.

En el caso de Brians 1, las mujeres están en régimen preventivo a la espera del juicio y ocupan «áreas específicas dentro de los recintos penitenciarios masculinos». Este hecho, señala la carta, supone toda una serie de “limitaciones” en la oferta de actividades. Solo son el 6% del total, ya que la mayoría están internas en el centro para mujeres de Wad Ras.
Señalan el “empobrecimiento económico” de las familias
Por otro lado, recuerdan que el encarcelamiento de un familiar supone de facto un “empobrecimiento económico” de las familias que tiene un reconocimiento social “prácticamente nulo”. Las asociaciones de familiares, que este año han iniciado una comisión en el Parlamento de Cataluña para hacerse ver, cuestionan las dificultades para visitar a sus parientes reclusos, tanto en cuanto a los desplazamientos como en cuanto a las visitas. También han denunciado, en el marco de la comisión, tratos abusivos de algunos funcionarios contra los familiares.
En defensa de sus críticas, las familias detallan al pontífice que el costo de mantener a una persona en la cárcel es de 6.000 euros anuales, según los datos oficiales. “Los resultados en cuanto a rehabilitación son claramente insuficientes. Teniendo en cuenta el estigma social, la degradación personal, la salud mental y los efectos colaterales sobre las familias son casi siempre insuficientes”, concluye la carta.
León XIV visitará la prisión al día siguiente de darse un baño de masas en Montjuïc y horas antes de bendecir la nave de la basílica de la Sagrada Familia. La intención es que oficie una eucaristía de unos 20 minutos en el auditorio del centro. Las familias, en la carta, le agradecen la “sensibilidad” de acercarse “a uno de los lugares más olvidados de la sociedad”.

