La batalla judicial de los bomberos voluntarios para que se reconozcan sus derechos laborales entra en una nueva fase. El pasado 7 de octubre, el primer juicio que debía celebrarse, previsto en un juzgado social de Terrassa, se suspendió. Una decisión motivada por el hecho de que había una demanda presentada con anterioridad, y con más firmantes, en Lleida. El juez de Terrassa determinó que era necesario esperar la resolución de Ponent para evitar divergencia entre sentencias. Se trataba de evitar lo que técnicamente se llama litispendencia impropia.
Ahora, esta decisión ha sido recurrida por vulneración del derecho a la tutela judicial efectiva. Pero, además, los bomberos voluntarios han dado otro paso no menos importante. En concreto, han recusado al juez de Lleida al cual, como sustituto, le tocará celebrar el juicio previsto para el 20 de octubre. Según ha podido saber El Món, es Patrick O’Callaghan, actualmente titular del Juzgado Social de Refuerzo de Lleida. A pesar del hermetismo de los demandantes, todo apunta, a la vista de la vida laboral del togado, que se le recusa porque durante 22 años ha sido uno de los principales abogados de la UGT, un sindicato que siempre se ha mostrado refractario o incluso abiertamente contrario a las demandas de los bomberos voluntarios.

Una recusación inmediata
Fuentes del equipo jurídico apuntan que se han enterado ahora del cambio del juez de la causa, y por eso han planteado la recusación. “Esta petición de recusación no cuestiona la honorabilidad del magistrado; se basa en su falta de apariencia de imparcialidad, y con esto se pretende evitar que el litigio se desarrolle bajo una duda legítima sobre la posición de quien debe resolverlo”, añade un comunicado difundido por el colectivo.
La tesis de la recusación podría ser la larga relación que tuvo como letrado titular de la UGT. Este sindicato ha sido el más reticente a defender las demandas de los bomberos voluntarios. Por lo tanto, se puede interpretar que su imparcialidad o neutralidad en el caso podría quedar afectada. En todo caso, se mantiene en duda si la recusación se resolverá antes de la vista prevista para el próximo martes, 20 de octubre, porque la presentación de las demandas sociales fue en noviembre de 2025. Y más teniendo presente que el resto de demandas en otros tribunales de todo el país se suspenderán hasta que no se resuelva la de Lleida, presentada por un centenar de bomberos.
Por otra parte, el equipo jurídico ha recurrido contra la decisión del juez de Terrassa de suspender y archivar provisionalmente el procedimiento. El recurso entiende que la decisión, basada en una supuesta “litispendencia impropia”, no se ajusta a derecho y podría vulnerar el derecho a la tutela judicial efectiva de los trabajadores, que reclaman el reconocimiento de su relación laboral con la Generalitat de Catalunya. Según el colectivo Bombers Precaris en Lluita, “no es razonable el archivamiento provisional de un procedimiento mientras los bomberos precarios continúan prestando servicio en todas las emergencias sin alta en la Seguridad Social”. “Desde Bombers Precaris en Lluita recordamos que la solución sigue estando en manos de la Generalitat de Catalunya y pasa, inexorablemente, por el reconocimiento pleno de nuestros derechos laborales como trabajadores. Continuaremos luchando hasta que eso suceda”, concluyen.

