Diversas asociaciones y plataformas del Bages han denunciado que Trànsit está multando a algunos docentes que participaban en un corte de carretera en la C-16 el pasado 14 de mayo, durante el segundo ciclo de protestas de este curso. La sorpresa, apuntan, es que la sanción no es por la acción en sí, sino por haber aparcado el coche en un camino medio forestal anexo, habitualmente desierto y nada transitado. En una conversación con El Món, Jordi Bordes, uno de los docentes multados, asegura que los vehículos no impedían el paso y que los Mossos en ningún momento les alertaron de ninguna molestia.
“Durante el corte, el diálogo con los agentes fue cordial, incluso se dejó pasar algunos camiones a petición de los Mossos. En ningún momento nos dijeron nada de los coches”, apunta el docente. “Intentan intimidar a la gente que ha protestado, meternos el miedo en el cuerpo”, remarca Boades, que interpreta la multa como un “castigo” que llega a través de Trànsit, «la única vía que pueden tener para justificar una sanción».
Los docentes aún están recopilando cuántas multas han llegado. El escrito de la denuncia, que ha podido consultar este diario, argumenta que los coches dificultaban «la mejor utilización del espacio disponible» de la carretera BV-4511, a la altura de Santpedor. “Pero los vehículos que llegaban para participar en la protesta iban aparcando», defiende Bordes, «por lo tanto, es evidente que podían pasar«. “Estábamos allí, justo al lado, y no nos consta que nadie se quejara”, añade. Los afectados, sancionados con 80 euros, detallan que en este punto de la C-16 también se realizaron cortes durante las protestas del Procés y que la dinámica con los coches fue la misma, sin que hubiera, en este caso, multas por aparcar en el camino de tierra.

Los docentes multados aseguran que recurrirán contra la decisión y el colectivo Alerta Solidària ha apuntado, en un comunicado, que trabajan en una Caja de Resistencia Educativa para hacer frente a las sanciones. “Tan pronto como pasan el filtro de la Dirección General de Seguridad y del Servei Català de Trànsit y toman forma bajo la apertura de un expediente administrativo sancionador, estas sanciones solo pueden responder a la directriz política de castigar e intimidar a un movimiento contestatario que ejerce sus legítimos derechos de protesta”, dice Alerta Solidària en el texto.
Bordes también recuerda, en este sentido, que los cortes forman parte de la “desobediencia civil no violenta”, una forma de protesta que “permite poner sobre la mesa la problemática sin hacer daño a nadie”. “Estas estrategias de represión de baja intensidad, de castigo al derecho a la protesta, no son efectivas porque no se sostienen por ningún lado y porque lo único que reafirmamos es que lo que hacemos tiene impacto”, remarca. El docente, afiliado a la CGT y participante de la Assemblea Educativa del Bages, cree que el último ciclo ha “politizado” a muchos docentes. “Las protestas tienen ciclos y quizás hay que repensar la lucha, pero los docentes estamos más concienciados que antes, como demuestran las muestras de apoyo recibidas”, comenta.

Un corte de cinco horas con botifarrada y actividades infantiles
Los hechos ocurrieron el pasado 14 de mayo, en el marco de una huelga territorializada que afectaba a ciudades de Girona y el Empordà y la Catalunya Central. El corte de la C-16 reunió a unas 450 personas de diferentes puntos del territorio. A la altura de Sallent confluyeron al mediodía tres marchas que llegaban de Manresa, Artés y de Sallent mismo y el corte se prolongó durante cinco horas, hasta casi las cinco de la tarde. La acción propició que hubiera una botifarrada, conciertos y actividades infantiles en la carretera. Los organizadores aseguran que no recibieron entonces ninguna presión para levantar la concentración, ni de la administración ni de los Mossos, y que le pusieron fin por el calor y una vez conseguida cierta repercusión. Por este motivo, “las multas aún sorprenden más”, comenta Bordes.

Los docentes más movilizados mantienen que el próximo curso “no comenzará con normalidad” y que plantearán “nuevas formas de protesta imaginativas”. Este final de curso, el auge de las asambleas ha sido clave, entre otros, para que los cortes de carretera sumaran más adeptos que en otras protestas. Tanto, que a finales de mayo, antes de comenzar la sexta reunión del segundo ciclo negociador, el Gobierno pidió a los sindicatos que levantaran los cortes si querían comenzar la reunión. Públicamente, el Departamento de Educación reconoció que había comunicado a los agentes sociales que se sentía “incómodo” negociando con el país paralizado. A los sindicatos no les consta que haya ninguna otra multa de características similares en otros lugares del país durante los días de huelga.

