El Consejo de Colegios de Médicos de Cataluña (CCMC) exige cambios en el sistema actual de acceso a las facultades de Medicina para garantizar que sea «justo» y «equitativo». En estos momentos, muchos estudiantes de Cataluña se ven perjudicados ya que se están comparando notas de alumnos con currículos formativos y exámenes de selectividad diferentes, lo que supone un «agravio» para los alumnos del país.
Esta misma semana, Junts per Catalunya registró una proposición de ley en el Congreso de los Diputados para acabar con el distrito universitario único del Estado español y establecer un distrito universitario catalán. Según el grupo encabezado por Míriam Nogueras, el sistema universitario catalán “se articulará como un distrito universitario propio, con plena capacidad de ordenación del procedimiento de acceso y admisión a los estudios universitarios oficiales impartidos por las universidades del sistema», recoge el texto al que tuvo acceso El Món.

La propuesta de Junts no ha sido bien recibida por el Gobierno de Salvador Illa, que no dará ningún paso para poner fin al sistema único estatal. En cambio, la consejera de Investigación y Universidades, Núria Montserrat, puso sobre la mesa la alternativa, planteada por las mismas universidades y los colegios de médicos, de transformar las notas de números absolutos a percentiles.
Más del 40% de las matrículas son estudiantes españoles
Sea como sea, la situación es alarmante, ya que el 40% de las matrículas de primer año en las facultades de Medicina de las universidades públicas catalanas son de estudiantes de territorios españoles, según datos del curso 2024-55, y en el caso de la Universidad Rovira i Virgili y de la de Lleida, el porcentaje llega al 70%. De acuerdo con datos recogidos por el Colegio de Médicos de Barcelona (CoMB), la oferta de plazas de grado en Medicina en Cataluña fue de 1,333 en el curso 2024-25, 1,103 públicas y 230 privadas, para más de 5,000 solicitudes.
El CoMB, junto con los otros colegios, defiende que es necesario “garantizar la equidad de acceso a los estudios” y “asegurar que el máximo número de alumnos de bachillerato arraigados en Cataluña, con vocación y buenos expedientes, puedan acceder, en igualdad de condiciones, a las plazas de Medicina”.

