Las Pruebas de Acceso a la Universidad (PAU) de este año, que comienzan el martes, 9 de junio, y se prolongarán hasta el jueves, día 11, batirán récords de inscritos e incorporarán una novedad contra el uso de dispositivos electrónicos en los exámenes. Una medida que ya impulsan otros territorios del estado y que, según el Departamento de Investigación y Universidades, ayudará a “garantizar la equidad” entre los estudiantes. Los tribunales dispondrán de “detectores de aparatos digitales”, aparatos que actúan por radiofrecuencia y permitirán detectar un uso indebido de móviles, relojes inteligentes o bolígrafos digitales durante las pruebas.
“Los estudiantes saben que no pueden contar con ningún dispositivo con Bluetooth”, defiende la consejera Núria Montserrat, que ve la prueba de los inhibidores como “un anticipo” que debe permitir a los estudiantes “realizar la prueba con tranquilidad y sabiendo que no hay alumnos con ventaja”. Todos los tribunales tendrán estos dispositivos y los controles serán aleatorios. Las aulas estarán señalizadas con mensajes anunciando la medida. Los docentes que controlan los exámenes podrán retirar la prueba al alumno que use estos aparatos, y caer en la trampa puede incluso suponer la “expulsión inmediata” de la selectividad, ha apuntado el Gobierno.

La selectividad coincidirá con la visita del papa León XIV a Cataluña. La visita del Papa no afectará las pruebas, ha defendido el Gobierno, a pesar de que la estancia del pontífice complicará la movilidad, especialmente en Barcelona. El Ejecutivo recomienda igualmente a los estudiantes llegar con tiempo a los exámenes. “No hay una coincidencia, en ningún caso, entre las actividades que realizará el Papa en Barcelona y el momento en que los estudiantes entran o salen de las aulas. Durante los grandes eventos del Papa, los estudiantes estarán dentro del aula o ya habrán terminado las pruebas”, ha apuntado Montserrat. Tranquilidad en el horizonte a pesar de que el Ministerio de Trabajo ha recomendado priorizar el teletrabajo ante las “posibles restricciones de movilidad” derivadas de la visita del Papa.
Récord de matriculaciones
Un total de 45.821 estudiantes se han preinscrito en las PAU, lo que supone el quinto récord consecutivo de matriculaciones. La gran mayoría, tres de cada cuatro alumnos, provienen del bachillerato. El resto se reparten entre estudiantes de grados superiores (13%) y otros de matrícula libre (10%), alumnos que habían cursado el bachillerato otros años y que quieren mejorar la nota de la fase específica.
El grueso más grande de estudiantes hará las pruebas en universidades del área metropolitana, con un peso significativo de la Pompeu Fabra y la Universidad de Barcelona. También hay unos 4.000 estudiantes que harán las pruebas en Girona, 4.400 que se examinan en Tarragona, y 2.700 que se examinan en Lleida.

La tercera novedad de este año es una nueva prueba piloto del Gobierno, que permitirá a los alumnos de una veintena de centros realizar los trámites de acceso a la universidad a través del IdCAT móvil. Hasta ahora se había hecho la prueba solo para las matriculaciones en los exámenes de la selectividad. La intención es que, en los próximos años, todos los pasos vinculados a cualquier trámite que implique pasar del bachillerato a la universidad se realicen a través de esta herramienta de la Generalitat.

