El anuncio de alcanzar una inversión del 6% del PIB en la educación no universitaria es una promesa del presidente de la Generalitat, Salvador Illa, y “cuando el presidente asume un compromiso, lo cumple”. Así se ha expresado la portavoz del ejecutivo, Sílvia Paneque, al día siguiente de que Illa anunciara la apertura de conversaciones “amplias” para alcanzar el objetivo y sofocar la crisis educativa. En este sentido, Paneque ha desvinculado el objetivo de la llegada del nuevo financiamiento, que la Moncloa ha pactado con Cataluña y Canarias, pero choca con el resto de comunidades; especialmente las que están en manos del PP y también del rebelde Emiliano García Page, presidente socialista de Castilla-La Mancha. “El presidente [Illa] cumple; hemos cumplido los objetivos aunque hubiera dificultades», ha defendido al ser preguntada por esta oposición al pacto. «Pero el financiamiento ayudaría”, también ha admitido.
En este momento, el presupuesto duplica la partida que el Gobierno destinaba a Educación en 2017, si bien este incremento queda marcado a la baja por el peso de la inflación. Un presupuesto limitado para aumentar sus objetivos, teniendo en cuenta que un 65% va destinado a salarios –tanto de docentes como de otros trabajadores de la consejería– y que solo un 3% se destina a inversiones reales. Paneque ha querido recordar que las cifras se han mantenido estables alrededor del 4% –sumando también la inversión en escuelas privadas y concertadas– y que, por tanto, el incremento deberá ser “gradual”. La consejera no ha fijado ningún calendario, pero ha admitido que el horizonte del 6% no llegará “ni en un presupuesto ni en dos ni en tres”. En este sentido, Paneque ha querido recordar que esta inversión se ha mantenido estable alrededor del 4% –sumando también la inversión en escuelas privadas y concertadas– y que, por tanto, debe ser “gradual”.
Todo esto choca con las exigencias de los sindicatos, que recuerdan que la Ley de Educación Catalana (LEC), aprobada en 2009, señalaba que el objetivo del 6% debía alcanzarse en los próximos ocho años. Es decir, en el año 2017. “Hasta ahora no se ha podido abordar y esto es parte de la responsabilidad de por qué nos encontramos con un sistema educativo con deficiencias”, ha remarcado Paneque. “Anunciarlo sin ponerle una fecha no es asumir ningún compromiso”, ha criticado al mismo tiempo la USTEC.

Choque con los sindicatos
Paneque ha puesto los pactos con algunos sindicatos, a través de los cuales el ejecutivo invertirá 2.000 millones de euros, como ejemplos de “compromisos” que el ejecutivo “está cumpliendo”. Según Educación, este septiembre ha cumplido el 96% de los acuerdos firmados con CCOO, UGT y Aspepc, pero los sindicatos críticos –USTEC, CGT e Intersindical– discrepan de esta interpretación. Aseguran, como ejemplo, que la calendarización del retorno de los estadios ya debería haber sido fijada y que la consejería está contando como nuevas dotaciones profesionales que había retirado de las escuelas en cursos anteriores.
La consejera, que ha comparecido después del consejo ejecutivo, también ha desvinculado el compromiso de futuras posibles huelgas, que los sindicatos comienzan a dibujar antes de terminar el primer trimestre y que las asambleas educativas ratificarán en un debate el próximo 19 de septiembre. “Se llegó a un acuerdo parcial con la representación sindical. Necesitamos un debate de país independientemente de las jornadas de huelgas que pueda haber”, ha remarcado Paneque. La consejera portavoz ha pedido debatir con “generosidad y rigor” y también ha invitado a los partidos de extrema derecha a participar.

